El secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón Catalán, y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
BBVA Research ha advertido de que el cumplimiento de las reglas fiscales situará el déficit público español en el 2,1% en 2026 y el 1,7% en 2027, "siempre que se definan nuevas medidas de ajuste fiscal". El servicio de estudio de BBVA estima que el déficit público se habría reducido ocho décimas en 2025, hasta situarse en torno al 2,4% del PIB, gracias a la recuperación cíclica de la recaudación tributaria, la normalización de los tipos impositivos y la menor incidencia de los factores extraordinarios de finales de 2024.
"Dichos factores habrían más que compensado la presión al alza del gasto en defensa, de las pensiones y de los intereses de la deuda", ha explicado el servicio de estudios de BBVA en su 'Observatorio fiscal' de enero.
No obstante, de cara al futuro, los expertos sostienen que el cumplimiento de las reglas fiscales situará el déficit en el 2,1% en 2026 y el 1,7% en 2027, siempre que se definan nuevas medidas de ajuste.
Según el informe, la fortaleza de la actividad económica y el impacto de la eliminación de las medidas energéticas y el agotamiento de las ayudas de la dana favorecerán el ajuste fiscal en 2026, en un contexto de incremento de las pensiones y del gasto en defensa.
Pero, adicionalmente, el cumplimiento de las reglas fiscales requerirá un esfuerzo adicional de consolidación de dos décimas del PIB en 2026 y de cuatro décimas en 2027, por lo que será necesario definir nuevas medidas de ajuste fiscal, según los expertos.
El escenario previsto apunta a una reducción gradual y sostenida del déficit público, impulsada fundamentalmente por la moderación del gasto. "La finalización del Plan de Recuperación dará lugar a una reducción simultánea de ingresos y gasto", se apunta en el Observatorio.
En este contexto, se estima que los ingresos tributarios y las cotizaciones sociales aumenten en tres décimas del PIB anuales durante el bienio 2026-2027, gracias al dinamismo económico y a cambios normativos, sobre todo en las cotizaciones sociales, lo que permitiría compensar parcialmente la pérdida de ingresos asociada al Plan de Recuperación.







