Paqui Sánchez, Secretaria General de UGT-RMUGT considera que los datos de enero, pese al repunte habitual tras la campaña navideña, “confirman una evolución positiva del paro en términos interanuales”, con una reducción de más de 5.000 personas desempleadas en el último año en la Región de Murcia.
El sindicato subraya además que las cifras vuelven a reflejar, según su valoración, "la consolidación del modelo de contratación tras la reforma laboral de 2021", con una temporalidad en torno al 44%, lejos de los niveles previos. A juicio de UGT, esta evolución apunta a una transformación del mercado laboral hacia mayor estabilidad sin que ello haya supuesto, en términos generales, un freno en la creación de empleo ni un aumento estructural del desempleo.
No obstante, UGT advierte de que la calidad del empleo no debe medirse solo por la estabilidad contractual y reclama que vaya acompañada de salarios justos. En este marco, insta a aplicar cuanto antes el acuerdo alcanzado entre UGT, CCOO y el Gobierno de España para elevar el SMI a 1.221 euros mensuales en 14 pagas, con efectos retroactivos desde el 1 de enero, en los términos que defiende la organización.
Asimismo, exige que se ordenen las reglas de compensación y absorción de complementos salariales para evitar, según señala, que la subida del SMI quede neutralizada por pluses como peligrosidad o antigüedad, de manera que el incremento “llegue íntegro” a los sueldos más bajos.
De cara a 2026, UGT reclama un impulso “decidido” a la negociación colectiva sectorial, y alerta de que en la Región habría cerca de 180.000 personas trabajadoras con convenios pendientes de actualización, según su estimación. El sindicato suma a esa agenda la necesidad de avanzar en la reducción de jornada, frenar el uso abusivo de horas extras y complementarias, especialmente en el empleo a tiempo parcial, reformar la regulación del despido sin causa para adaptarla a estándares europeos, y reforzar las políticas activas de empleo, con énfasis en orientación y formación para desempleados de larga duración y colectivos con más dificultades.
En su cierre, UGT sostiene que los cálculos partidistas no deberían bloquear una política laboral orientada a mejorar salarios y condiciones de trabajo, y defiende que la política social sigue siendo imprescindible ante problemas que considera no resueltos, como la pobreza energética y la crisis de vivienda. También menciona, a modo de contexto social, el número de familias con todos sus miembros en paro en España y la incidencia de la pobreza en la Región, en los términos planteados por el sindicato.





