El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, comparece ante la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible (Alberto Ortega).
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se reunirá con los sindicatos este miércoles, con el objetivo de evitar la huelga convocada en Renfe para los días 9, 10 y 11 de febrero. Se trata de la primera cita en la que el ministro participa directamente, aunque ya se han celebrado otras a un nivel más bajo dentro del Departamento que dirige, todavía sin conseguir la desconvocatoria de la huelga.
"Mi objetivo es buscar una solución que podamos compartir con los sindicatos, puesto que todos tenemos una clara preocupación por el futuro de nuestro país y, si es posible, evitar la huelga. No sé si lo conseguiremos, pero por mí y por el Ministerio no va a ser", ha añadido.
Este martes, los sindicatos presentes en Renfe se concentraron ante la sede del Ministerio, señalando que los recientes accidentes de tren "no pueden ser considerados como hechos aislados, sino como un síntoma más de la enfermedad crónica que sufre el ferrocarril".
El sindicato de maquinistas Semaf, CCOO, UGT, CGT, Sindicato Ferroviario y Sindicato de Circulación Ferroviaria, todos ellos en los comités de empresa de Renfe o Adif, así como otras organizaciones como Alferro o USO, presentes en otras empresas que prestan servicios en el sector ferroviario, comenzaron la concentración a las 12.00 horas.
Las movilizaciones afectarán a todos los trabajadores del sector, incluido el personal de Iryo y Ouigo, así como a otras empresas que operan en el sector como Serveo, que presta servicios a bordo, o Medway, Captrain, Transervi, Redalsa y Tracción Rail, que son empresas privadas de transporte de mercancías.
Las protestas surgen a raíz de los accidentes de Adamuz y Gelida, para reclamar un cambio estructural que garantice la seguridad y la calidad del sistema ferroviario español, revertir la externalización de servicios a terceras empresas y aumentar las plantillas.





