Paloma San Basilio aterriza en el Auditorio El Batel con Dulcinea, una de las citas fuertes de febrero en Cartagena - El BatelCartagena no espera al fin de semana para sacar músculo cultural. El Auditorio y Palacio de Congresos El Batel encara febrero con una programación que mezcla comedia, teatro, música sinfónica, zarzuela y el Concurso de Chirigotas del Carnaval, además de mantener su actividad congresual. “Intentamos que la programación sea variada para que todo nuestro público tenga siempre algo a que asistir”, explica Juan Carlos Vélez Calderón, programador del recinto, en una entrevista en MurciaEconomía Radio.
Esa idea de “abanico extenso” se traduce en un mes sin una única etiqueta. Vélez apunta a un febrero “completico”, con hueco para el humor y las artes escénicas, pero también con citas de gran formato que están empujando la venta de entradas. Y pone el acento en algo que, en un auditorio, se mide rápido: la respuesta del público.
El calendario cultural se abre con el XXIII Concurso Nacional de Chirigotas “Ciudad de Cartagena”, enmarcado en el Carnaval 2026 y programado del 11 al 13 de febrero en El Batel. Vélez lo menciona como uno de los arranques potentes del mes, impulsado por el Ayuntamiento y ya asentado como una de las citas de febrero en la Trimilenaria.
En la segunda quincena aparece uno de los fenómenos de taquilla del mes: DJ Symphonic & Royal Film Concert Orchestra, previsto para el 15 de febrero a las 19:00 en la Sala A (Isidoro Máiquez). Vélez asegura que ya no quedan localidades y que la acogida ha sido “espectacular”, con la idea de repetir si el público se queda con ganas de más.
La zarzuela también recupera protagonismo con La Revoltosa, programada el 19 de febrero a las 20:00, una vuelta al género que el auditorio llevaba tiempo sin incluir. “Ha tenido muy buena acogida y ya quedan muy pocas localidades”, advierte Vélez.
Y el tramo final del mes incorpora un nombre muy reconocible: Paloma San Basilio llega a Cartagena con Dulcinea el 22 de febrero a las 19:00, un espectáculo teatral que incluye fragmentos del Quijote, textos originales y canciones, con la artista acompañada al piano. Vélez lo presenta como una propuesta capaz de sorprender por su enfoque, más allá del tirón de la intérprete.
El Batel no vive solo de telón y aplausos. La pata congresual vuelve a escena con el XXVIII Congreso de la Sociedad de Medicina de la Adolescencia, previsto a finales de febrero, una actividad que el programador considera clave tanto para el auditorio como para la ciudad.
Sobre el arranque del año, Vélez rompe el tópico de la “cuesta de enero” y asegura que enero fue “muy bueno”, con alrededor de 14 actuaciones y una respuesta sólida del público, algo que interpreta como fidelidad creciente a la programación y como ganas de cultura después de Navidad. Esa inercia, sostiene, es la que febrero intenta mantener: variedad, nombres potentes y fechas que, en algunos casos, ya van camino del “no hay entradas”.









