Vista del corredor Kuraby-Beenleigh del proyecto Logan and Gold Coast Faster Rail, con el trazado previsto y las nueve estaciones que serán modernizadas en el sur de BrisbaneAcciona y ACS han formalizado su participación en uno de los mayores contratos ferroviarios en marcha en Australia. El proyecto, integrado en el programa Logan and Gold Coast Faster Rail (LGC), está valorado en 5.750 millones de dólares australianos, algo más de 3.400 millones de euros, según el cambio usado por medios económicos, y será ejecutado por el consorcio ActivUs, en el que participan Acciona, CPB Contractors y UGL (filiales de ACS a través de CIMIC), junto a SMEC y WSP.
La adjudicación actual consolida una hoja de ruta que ya venía de 2025. En abril del año pasado, la alianza recibió el contrato de diseño y preconstrucción del paquete principal; ahora, con la firma del acuerdo de alianza del proyecto, el consorcio entra de lleno en la fase de entrega de la obra junto al Department of Transport and Main Roads (TMR) y Queensland Rail. Reuters también recoge que Acciona no ha detallado qué porcentaje económico asume dentro del consorcio.
El núcleo técnico del proyecto se centra en el corredor de unos 20 kilómetros entre Kuraby y Beenleigh. Ahí se pasará de dos a cuatro vías para separar mejor servicios y elevar la capacidad operativa. El plan incluye además la modernización de nueve estaciones, Kuraby, Trinder Park, Woodridge, Kingston, Loganlea, Bethania, Edens Landing, Holmview y Beenleigh, con mejoras de accesibilidad y conexiones peatonales y ciclistas.
En seguridad vial y ferroviaria, la documentación oficial del programa contempla la eliminación de cinco pasos a nivel en el corredor. En paralelo, el detalle del paquete principal comunicado por Acciona enumera de forma expresa actuaciones en Woodridge, Bethania, Holmview y Beenleigh, dentro de un alcance que también incorpora sistemas ferroviarios actualizados y trabajos habilitadores para señalización digital ETCS.
Los plazos ya están definidos. Las investigaciones de campo y el desarrollo de diseño están en marcha; las actividades de implantación y trabajos tempranos están previstas para la primera mitad de 2026, con el arranque de las obras principales más avanzado el año. La finalidad es absorber una demanda creciente entre Brisbane y Gold Coast y mejorar la red antes de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2032.
El proyecto, además, se financia al 50% entre el Gobierno australiano y el de Queensland, un esquema que subraya su peso estratégico en la planificación de transporte del sureste del estado. Para Acciona y ACS, la operación refuerza su cartera en un mercado donde ambas compañías llevan años creciendo en infraestructuras de gran escala.










