Máquina perforadora del proyecto de Nueva York sobre el río Hudson - GDCLa Gateway Development Commission (GDC), organismo que impulsa el nuevo túnel ferroviario entre Nueva York y Nueva Jersey, anunció la suspensión temporal de la construcción por falta de liquidez tras el bloqueo de fondos federales. La comisión sostuvo que, sin nuevos desembolsos, no podía mantener el ritmo de obra.
El proyecto del Hudson Tunnel está valorado en torno a 16.000 millones de dólares y es una pieza crítica para el corredor noreste de Estados Unidos, ya que combina un nuevo túnel con la rehabilitación del actual paso ferroviario, en servicio desde 1910 y dañado por el huracán Sandy en 2012. Por esa infraestructura circulan más de 200.000 viajeros y 425 trenes al día, según datos judicializados en este conflicto.
La GDC cifró en cerca de 1.000 los empleos directamente afectados por el parón inmediato y advirtió de riesgos mucho mayores si la pausa se prolongaba, con impacto sobre miles de puestos de trabajo y sobre la actividad económica asociada al programa.
El enfrentamiento escaló a los tribunales por doble vía. Primero, la propia GDC demandó al Gobierno federal por incumplimiento contractual, al denunciar que el Departamento de Transporte retenía más de 205 millones de dólares ya comprometidos desde el 1 de octubre de 2025. Después, los estados de Nueva York y Nueva Jersey presentaron su propia demanda para forzar la reanudación de pagos.
Horas después del anuncio de suspensión, la jueza federal Jeannette Vargas concedió una orden de restricción temporal y ordenó restablecer la financiación mientras se tramita el litigio. La resolución evitó, al menos de forma provisional, que el corte de fondos consolidara el frenazo de la obra.
En ese proyecto participa ACS a través de sus filiales Schiavone y Dragados, integradas en una UTE con Lane para construir dos túneles gemelos de unos 1,6 kilómetros en el tramo de Palisades, dentro de un contrato de 466 millones de dólares adjudicado en 2024.











