Imagen de archivoEl ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha defendido endurecer el registro horario como pieza central para que la reducción de jornada a 37,5 horas sea efectiva, pero ha pedido hacerlo “de manera equilibrada” y con periodos de adaptación, especialmente para las pymes.
En una entrevista publicada este domingo, Cuerpo evitó entrar en el choque verbal con la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y sostuvo que dentro del Ejecutivo existe una voluntad compartida de avanzar en derechos laborales sin romper el equilibrio empresarial. Días antes, Díaz había acusado al Ministerio de Economía de frenar medidas como el nuevo control horario.
El ministro explicó que ese “equilibrio” pasa por dar tiempo real a las empresas para adaptarse y por evitar que la nueva exigencia de control de jornada suponga un coste adicional inmediato. Según su planteamiento, la prioridad es que la mejora sea aplicable en todo el tejido productivo y se mantenga en el tiempo.
Sobre el salario mínimo, Cuerpo defendió que el Estado está compartiendo parte del esfuerzo con medidas fiscales vinculadas al IRPF, en un contexto en el que el SMI de 2026 se ha negociado al alza. El argumento del ministro es que la mejora del poder adquisitivo debe acompasarse con la capacidad de adaptación de las empresas.
En paralelo, Economía insiste en su agenda de competitividad, con menos cargas administrativas, más digitalización y mejor acceso a financiación. En ese marco, Cuerpo avanzó que este lunes se activará una línea directa del ICO por 750 millones para exportadoras, con un componente adicional de 187 millones en ayudas para abaratar el coste de los préstamos.
Ese anuncio se enmarca en el plan estatal de respuesta comercial ante la presión arancelaria de Estados Unidos, donde el ICO ya tiene desplegada una línea de avales de hasta 5.000 millones y un primer tramo activado de 1.000 millones.







