Imagen de archivoLa Asamblea Regional de Murcia aprobó este miércoles por unanimidad una declaración institucional de apoyo a la plantilla de Sabic en Cartagena, en un mensaje de unidad parlamentaria ante la incertidumbre abierta sobre el futuro de la planta de La Aljorra. El texto, consensuado por los cuatro grupos, reclama a la empresa y a los nuevos responsables “responsabilidad, diálogo y transparencia” en la gestión de esta fase.
La declaración llega después de conocerse la operación de venta del negocio de termoplásticos de ingeniería, que incluye las instalaciones de Cartagena. La Cámara regional subraya el peso industrial de Sabic en la comarca y el impacto que tendría una reducción severa de actividad, tanto por el empleo directo como por la red de empresas auxiliares vinculadas al complejo.
Entre las exigencias recogidas por el Parlamento autonómico figuran el mantenimiento de los puestos de trabajo y de la actividad industrial, un plan de continuidad productiva con inversiones de modernización y seguridad, y una hoja de ruta que aporte certidumbre a la plantilla. También se pide un plan social para eventuales ajustes, junto con información completa y periódica sobre la factoría y una negociación efectiva con la representación legal de los trabajadores.
El acuerdo parlamentario se alinea con la línea de presión institucional que ya venían marcando otras administraciones. A finales de enero, el Pleno del Ayuntamiento de Cartagena aprobó su propia declaración de apoyo a la plantilla y rechazó el cierre de la unidad Lexan 1, instando a diálogo inmediato con Sabic y Mutares.
En paralelo, el Gobierno regional había reclamado en enero que cualquier operación empresarial incluyera garantías laborales e industriales, y trasladó al Ministerio de Industria la petición de activar vías diplomáticas para defender la continuidad de la planta y del empleo.
La crisis industrial también se ha trasladado a la calle y al tejido auxiliar. El Ayuntamiento de Cartagena ha anunciado un plan de choque para amortiguar el impacto sobre contratas y subcontratas, mientras la plantilla mantiene la presión con nuevas jornadas de huelga en el marco del proceso de venta.





