Entrenamiento del FC Cartagena.
La visita del Marbella FC, actual colista del grupo 2 de la Primera Federación, supone mucho más que tres puntos, es la oportunidad de lograr la primera victoria de 2026 y el debut oficial de Raúl Guillén ante su afición en el banquillo del Cartagonova.
Tras el aplazamiento del duelo ante el Sevilla Atlético por el temporal, Raúl Guillén podrá por fin sentarse en el banquillo local. El técnico cartagenero, que respira albinegrismo por los cuatro costados, ha sido claro en la previa, "no hay nada más allá que el Marbella". Pese a la cercanía del derbi, el equipo se ha conjurado para romper una racha negativa que arrastra desde el pasado 21 de diciembre.
La situación clasificatoria no permite distracciones. El Efesé es decimoquinto con 28 puntos, apenas uno por encima del descenso que marca el Juventud de Torremolinos. "Ganar serviría para cambiar la inercia y que los futbolistas vuelvan a creer en sí mismos", afirmó un Guillén que ve en este partido el "punto de inflexión" para aspirar a cotas más altas.
El mensaje del técnico durante la semana ha sido insistente en un aspecto, la defensa. Con la única baja de Marco Carrascal, Guillén recupera efectivos (incluyendo la posible vuelta de Alfredo Ortuño) y confía en el paso adelante de los refuerzos invernales (Rahmani, Benito Ramírez, Eneko Ebro, Jean Jules y Willy Chatiliez), quienes ya rozan su punto óptimo de forma tras semanas de adaptación.
"Lo más importante es volver a dejar la portería a cero; si lo logramos, conseguiremos los tres puntos", subrayó el preparador. Históricamente, el Cartagonova es un fortín ante los malagueños. El Marbella solo ha ganado 2 de sus 11 visitas a la ciudad trimilenaria, mientras que el Efesé ha vencido en 7 ocasiones.
Un colista herido
El Marbella llega al Cartagonova en una situación crítica. Con 18 puntos, los costasoleños necesitan una victoria urgente para reengancharse a la pelea por la salvación. Al igual que el Cartagena, llegan con piernas frescas tras no haber podido jugar la semana pasada ante el Real Murcia por las inclemencias meteorológicas.
El club ha hecho un llamamiento a la afición para que el Cartagonova sea una caldera. "Pondremos toda la carne en el asador", sentenció Guillén. Es el momento de que el lobo dormido despierte y aleje los fantasmas del descenso de la trimilenaria.











