Imagen de archivoEn la Región de Murcia, casi un 30% de los hogares pagan su hipoteca todos los meses, tal y como indica el INE y el Centro de Estadística de la Región de Murcia (CREM). En un contexto de inflación, tipos variables y sueldos que no suben al mismo ritmo, miles de familias murcianas se preguntan cómo llegar a fin de mes sin desfallecer.
Cada casa se busca sus propias soluciones: recurrir a créditos inmediatos online, reducir gastos no imprescindibles, cambiar de hábitos, dejar el ocio a un lado, echar mano de familiares… La realidad es que tener una hipoteca asumible que te permita llevar una vida acomodada no es sencillo.
Llama la atención que un 45% puede presumir de tener la casa pagada, ya sea por herencia, donación o porque han ido amortizando con el paso del tiempo. Sea cual sea la causa, está claro que son un grupo afortunado al que no le hacen falta indicaciones para sobrevivir a su hipoteca. El resto… que tome nota.
Reglas imprescindibles
Para que tu casa no te pese más de la cuenta, es necesario un buen cálculo de la cuota que pagarás durante los siguientes 30 años. Además, deberías tener ahorros por si las cosas se tuercen para mantenerte entre 3 y 6 meses con una buena salud financiera que no tambaleé tu supervivencia.
Colchón financiero
Tener ahorros disponibles para emergencias te salvará la vida cuando más lo necesites. Por mucho control que tengas sobre tus finanzas, pasan cosas que rompen el equilibrio armónico de tus cuentas. Dicho esto, ten claro que los imprevistos están ahí para recordarte la fragilidad de la vida: desempleo, un coche averiado, daños en la casa…
Si dispones de un fondo de emergencia, saldrás del paso sin más contratiempo que decir adiós al dinero ahorrado. Ese fondo debe ser lo suficientemente amplio como para cubrir entre 3 y 6 meses de tus gastos, incluyéndolos todos: comida, suministros, hipoteca, transporte o gasolina…
Si todos tus gastos suman un total, por poner un ejemplo, de 1.500 €, tu cochón debe estar entre los 4.500 y los 9.000 €. De este modo, podrías hacer frente a una mala situación con margen de reacción y sin tener que recurrir a financiaciones externas, ya sean del banco o se otro tipo de entidades.
Cuotas asumibles
Compra la casa que puedas pagar. Aunque parece una afirmación más que evidente, la realidad es que mucha gente se hipoteca por encima de sus posibilidades. Esto crea una espiral de deuda de la que es muy difícil salir. Para valorarlo, hay que sumar la cuota de la hipoteca con otras deudas y que estas no superen el 30% del sueldo mensual.
Sirva como ejemplo que ganas 1.900 € al mes y tiene un préstamo de 120 € por un coche que financiaste. Si ahora quieres comprar una casa, la cuota de la hipoteca no debería ser mayor de 450 euros para no superar el 30%, que en tu caso equivale a 570 euros mensuales como máximo.
Antes de contratar el crédito hipotecario, debes tener en cuenta las cuotas y, si el interés es variable, es preciso que calcules distintos escenarios. El euríbor puede desmantelar todos tus planes si sube mucho como ha estado sucediente los 3 últimos años. Si la hipoteca es a tipo fijo, estos supuestos no serán necesarios.
Gastos relacionados
Cuando compras una casa, no solo debes tener la certeza de poder pagar el préstamo hipotecario, sino también poder mantener la vivienda con todos los gastos derivados. La hipoteca implica: seguros y vinculaciones varias pactadas con el banco y pueden salir caras cada año.
En el caso concreto de los seguros, hay que costearlos cada cierto tiempo solo por el hecho de ser propietario. Los más habituales son el seguro del hogar, el IBI (impuesto de bienes inmuebles), los gastos de comunidad y ahora la nueva tasa de basuras. Haz números de lo que supondrán todas y valora si puedes pagarlas.
En resumen, tener una casa no solo es la cuota que pagas por tu hipoteca; son gastos añadidos para los cuales debes tener un plan B por si llegado un mal mes no pudieras costearlos todos. Mientras seas capaz de cumplir estas reglas de oro, serás propietario sin que te vaya la vida en ello.



