La exministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona.
La exministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, ha rechazado ser una "fundamentalista antitrasvasista" y ha afirmado que durante su mandato, entre 2004 y 2008, "no hubo una reducción del caudal" del Tajo al Segura "respecto a lo que eran los estándares, lo que eran las reglas existentes".
Narbona ha pronunciado estas palabras en el marco de la Comisión Especial de Estudio sobre la situación del trasvase Tajo-Segura de la Asamblea Regional de Murcia, donde ha comparecido a propuesta del Grupo Parlamentario Socialista.
La actual presidenta del PSOE y diputada en la Asamblea de Madrid ha explicado que durante su etapa como ministra no derogó el trasvase Tajo-Segura, sino que le dio "certidumbre" y, por eso, "hoy hay más seguridad hídrica de la que había entonces".
Ha insistido en que en su gestión "no hubo ninguna actitud fundamentalista, fanática", respecto del trasvase, y ha subrayado que para ella, como ministra, "hubiera sido mucho más cómodo en términos políticos" atender a la "confrontación" desde Castilla-La Mancha, gobernada por su partido.
Por ello, ha insistido en que en su gestión no hubo "nada de ideología, sino ciencia, ciencia y ciencia e historia, historia, historia". "Intenté gobernar para todo el mundo, y eso significaba también aquí, en Murcia, intentar encontrar soluciones ante demandas y necesidades sociales que consideraba que debían de llevarse a cabo", ha dicho.
Respecto al trasvase del Ebro, la exministra ha dicho que "en realidad quien lo derogó no fue el Gobierno de Rodríguez Zapatero, sino la propia Comisión Europea", y ha remarcado que "la prueba más importante de que esa obra no contaba con dicho beneplácito fue que el proyecto quedó abandonado cuando el PP volvió al Gobierno con Mariano Rajoy".
En este sentido, ha señalado que "el proyecto del trasvase del Ebro no ha vuelto a aparecer, no ha habido un gobierno del Partido Popular que lo haya vuelto a poner" sobre la mesa.




