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El 46% de las personas que vive de alquiler a precio de mercado en la Región de Murcia se encuentra en riesgo de pobreza. Así lo ha advertido el director de Cáritas Región de Murcia, Jesús Martínez-Pujalte, durante su comparecencia en la Comisión Especial de Estudio sobre Infancia y Adolescencia de la Asamblea Regional.
Martínez-Pujalte ha señalado que la vivienda se ha convertido en "el cuello de botella de la integración social" y en uno de los principales motores de la exclusión. Según ha expuesto, el 23% de la población murciana presenta algún rasgo de exclusión residencial, en un contexto en el que los precios de compra y alquiler crecen muy por encima de los ingresos.
En concreto, ha detallado que entre 2018 y 2024 el índice de precios de la vivienda ha aumentado un 35% en la Región, un 54% en obra nueva y un 33% en segunda mano, mientras que el alquiler ha subido un 25% en ese mismo periodo.
"La vivienda es ahora más que nunca un falso derecho", ha afirmado. Durante su intervención, el responsable de Cáritas ha enmarcado estos datos en una realidad más amplia de pobreza infantil y exclusión estructural.
Ha indicado que cerca de 140.000 niños, niñas y adolescentes viven por debajo del umbral de la pobreza en la Región, lo que sitúa a Murcia como la comunidad con mayor tasa de pobreza infantil de España, con un 44% según el indicador AROPE.
"Cada número representa a un niño que no tiene suficiente comida en su plato, que vive en una casa sin calefacción o que no puede acceder a actividades extraescolares porque su familia no puede pagarlas", ha subrayado, para advertir de que "la exclusión social se hereda" y de que nacer en una familia pobre duplica las probabilidades de seguir siéndolo en la edad adulta.
Cáritas atiende actualmente en la Región a 2.300 menores, principalmente en programas de refuerzo escolar y desarrollo integral, dentro de un acompañamiento que se extiende a sus familias.
En total, la entidad ha dado respuesta a 83.325 personas, en hogares donde más del 50% tienen hijos menores a cargo y cerca del 37% son familias monoparentales encabezadas por una mujer.
Martínez-Pujalte ha alertado también sobre la situación de la juventud, marcada por la inestabilidad laboral y el encarecimiento de la vivienda, lo que retrasa la emancipación y prolonga una "transición a la adultez más larga y frágil".
"No se trata de una dificultad coyuntural, sino de una transición bloqueada que convierte la juventud en una etapa prolongada de vulnerabilidad social", ha afirmado.
En este contexto, ha reclamado un Pacto Regional por la Infancia que priorice a los menores en las políticas públicas y ha instado a los grupos parlamentarios a destinar más recursos a combatir la exclusión. "Una sociedad que condena a su infancia a la pobreza está hipotecando su propio futuro", ha concluido.




