Protesta vecinal frente al Ayuntamiento de Murcia (Juan Carlos Caval).
Las protestas vecinales han protagonizado el pleno municipal en Murcia: hasta cinco protestas se han simultaneado a las puertas del Consistorio, y las tribunas han se han llevado de personas que han seguido el pleno para manifestar sus protestas en ámbitos como la cultura, los derechos laborales o los de las personas con discapacidad.
El ambiente reivindicativo se dejaba ver desde las 9 de la mañana, antes del inicio de la sesión, en la Glorieta de España, donde se han congregado en torno a un centenar de personas con diferentes pancartas relacionadas con sus reivindicaciones, que después se han trasladado al salón de plenos, donde las “pajareras” habilitadas para el público estaban llenas por completo, una imagen poco habitual en estas sesiones mensuales.
El primer punto del orden del día ha sido la aprobación del cambio de usos del histórico Cine Rex, que a partir de ahora podrá destinarse a usos comerciales, de oficinas, de restauración, médicos o deportivos, entre otros, siempre que no se altere el trazado abierto de su sala de proyecciones ni su estructura arquitectónica.
Desde las tribunas para el público, los miembros de la plataforma han coreado consignas como “Cine Rex Vivo”, “Más cultura y menos vicio”, “Murcia no se vende” o “Nos sentimos traicionados”, gritos que se han mantenido durante largos minutos obligando a parar el pleno.
También ha generado una intensa protesta desde las bancadas del público el debate de una moción planteada por el PSOE para la instalación de cambiadores inclusivos para personas con discapacidad y en situación de gran dependencia.
El PP, con mayoría absoluta, ha sacado adelante una moción alternativa a la original, que los afectados y los grupos de PSOE y Vox han considerado vacía de contenido, puesto que se limita a proponer la colaboración entre el Ayuntamiento y las asociaciones de personas con discapacidad para estudiar la viabilidad de este tipo de instalaciones.
Al pleno han asistido también trabajadoras del servicio municipal de Ayuda a Domicilio que, a través de su sindicato SITRAS, llegaron el pasado mes de agosto a firmar un nuevo convenio que incluye una actualización salarial del 6,9 por ciento para este 2026.
La prórroga de este contrato vence el próximo 31 de marzo, y las trabajadoras lamentan que se irá a una segunda prórroga, por lo que la subida salarial pactada seguirá sin poder aplicarse.











