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La incertidumbre que ha generado en todo el mundo la política arancelaria caótica del presidente estadounidense, Donald Trump, ha impulsado a la UE a dar un nuevo paso histórico. Después de 26 años de negociación y de algunos escollos de último momento, la Unión Europea aplicará, de manera provisional, el acuerdo comercial con los países de Mercosur.
Ursula von der Leyen, que tiene las competencias comerciales del bloque de 27 países, ha anunciado que pondrá en marcha el pacto sin esperar a la respuesta de Tribunal de Justicia de la UE, donde el Parlamento Europeo más derechizado en décadas elevó sus dudas jurídicas sobre un pacto que disgusta también a las asociaciones de agricultores. El acuerdo, que implica la creación de la mayor área de libre comercio del mundo, es una necesidad “estratégica” para la Unión, ha defendido Von der Leyen.
Francia, a la cabeza de los países contrarios al acuerdo que fue aprobado por una mayoría de Estados miembros, ha expresado este viernes su insatisfacción por la decisión. “Para Francia es una sorpresa desagradable”, ha dicho el presidente Emmanuel Macron. “Es una gran responsabilidad hacia los agricultores que han expresado sus preocupaciones. También es una gran responsabilidad hacia los ciudadanos europeos y sus representantes que no han sido debidamente respetados”, ha añadido en una comparecencia con ocasión de la visita del primer ministro esloveno, Robert Golob. En Francia, la oposición al pacto con Mercosur se ha convertido en uno de los pocos asuntos en los que coinciden todos los partidos.
Argentina y Uruguay ratificaron el pacto el jueves. No obstante, la entrada en vigor no será inmediata: se retrasará previsiblemente hasta abril o mayo. Según las directrices de la Comisión, la aplicación provisional se producirá “el primer día del segundo mes” a partir de que se intercambie una comunicación al respecto entre Bruselas y Uruguay, que en este caso es el primer país en ratificar el acuerdo. Así lo ha clarificado un portavoz del Ejecutivo comunitario.
Ese día “se aplicará a todos los países de Mercosur que lo hayan ratificado”, lo que ahora mismo incluye también a Argentina. De producirse la comunicación oficial con Montevideo antes de que finalice febrero (este sábado como tarde), eso significaría la entrada en vigor del acuerdo el 1 de abril. Si se retrasase a marzo, el acuerdo arrancaría el 1 de mayo. Paraguay y Brasil, los otros dos países miembros de Mercosur, aún no han ratificado el pacto.









