Irán cayendo

Hace ya un mes vimos numerosos aviones de repostaje volar desde suelo americano hasta Oriente Medio haciendo escala en algunas bases europeas. Los expertos comparan este hecho con el que se da en la actividad de las pizzerías cercanas al Pentágono cuando hay 'jarana'. Todo parece ir hacia el mismo sitio. También ocurrió con Venezuela unas semanas antes de la captura de Maduro.
No eran azarosos. Hace tan solo dos días que Trump inició definitivamente su “Fury and Fire” en Irán. Las reacciones han sido múltiples, y la escalada de tensión en Medio Oriente ha sido, sin lugar a excusas, justificada. A modo de resumen, en tan solo dos días, los misiles Tomahawk y los cazas F-35 han atacado radares, centros de control, instalaciones militares, instalaciones de políticas y lanzaderas de misiles iraníes.
Está claro que Irán no se iba quedar de brazos cruzados, pero además de lanzar misiles a siete países de la zona y algunas bases estadounidenses allí, ha atacado zonas que considerábamos “paraísos intocables”. Los misiles cayendo sobre Dubai o algunos enclaves de Catar, crea una imagen llamativa: nada se salva.
En las últimas horas se ha hecho pública la muerte de Ayatolá Ali Jamenei. Para el que no lo sepa, este hombre era el ídolo del extremismo político y religioso iraní. Las imágenes de periodistas del régimen llorando su muerte, nos recuerdan a otros periodistas que lloraron con la muerte de otros dictadores... Pero, ¿quién era este hombre?
Jamenei tenía una autoridad única que era incuestionable. Además de tener un papel central en la vida política de Irán como capitán al timón de la política exterior y cultural, él era la figura central del Islam chíi, lo que le hacía ser el lider espiritual supremo. Durante su etapa como líder, en concreto unos 37 años, trató siempre de moldear la mente del iraní. Su visión era la del nacionalismo, la defensa ferrea del Islam y el rechazo total a la cultura occidental. Trató siempre de alcanzar la defensa y fortificación de la identidad cultural islámica e iraní.
Su muerte, no solo implica un vacío de poder, podría significar la guinda del pastel para la revolución definitiva en Irán. Es bien sabido que en los últimos tiempos parte de la población civil se mostraba muy descontenta con el régimen debido a la mala situación económica y la represión tan aguda que estaban atravesando.
Por otro lado, Estados Unidos acumula unidades de todo tipo en el Golfo Pérsico. El ejército más grande del mundo está haciendo gala a su nombre, y lo vemos con la presencia de: dos portaaviones, nueve destructores, buques anfibios y un número no revelado de submarinos. Solo lo que EEUU tiene en la zona equivale al tamaño de armadas de países como Francia o Italia. Por no hablar de todos los aviones y personal embarcados dentro de dichas máquinas de guerra. Un despliegue sin precedentes.
Esto es solo el inicio. Mi opinión es que esto acaba de empezar. Washington prepara un ataque mucho más feroz que lo que hemos visto hasta ahora. Capturar a Maduro o lanzar misiles es solo un juego de niños comparado con lo que, a mi parecer, está por llegar.




















