Imagen de archivo - EFEEl ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha asegurado que el Gobierno está realizando un seguimiento de la evolución de los precios para evitar “movimientos especulativos” derivados de la escalada del conflicto en Irán, aunque ha subrayado que todavía es pronto para medir su impacto en el consumo diario.
El ministro ha apuntado que, si la subida del petróleo se mantiene en los próximos días, lo previsible es que termine trasladándose al precio de los carburantes en las gasolineras “en las próximas semanas”. En paralelo, ha insistido en que el Ejecutivo seguirá “encima” de la evolución de los precios para minimizar el efecto sobre hogares y empresas, con especial atención a sectores como el transporte y la gran industria.
Cuerpo ha remarcado que el Gobierno está “preparado para reaccionar” si el conflicto acaba teniendo un efecto negativo, y recordó las medidas adoptadas en 2022 con la crisis energética tras la invasión de Ucrania. A su vez, ha defendido la cautela: el alcance económico dependerá “en gran medida” de la duración de la crisis.
Sobre la comparación con 2022, el ministro contextualizó que el gas, pese al repunte inicial, se mantiene lejos de los máximos alcanzados entonces: citó niveles en torno a 40 euros, frente a los más de 340 euros registrados durante la crisis derivada de la guerra en Ucrania.







