Grant Thornton, firma global de servicios profesionales con presencia en España a través de 11 oficinas y alrededor de 900 profesionales, ha publicado la edición 2026 de su informe Women in Business, titulada El valor de la visibilidad. El estudio analiza la presencia de mujeres en la alta dirección de las empresas del middle-market y el peso real de las políticas de igualdad en su competitividad.
El informe sitúa la igualdad en un plano más tangible, que deja de ser un valor corporativo para convertirse en un indicador de gestión y de estrategia a largo plazo. En ese marco, la “visibilidad” funciona como prueba, ya que permite medir el compromiso y hacerlo reconocible tanto dentro de la organización como ante el mercado.
A escala global, Grant Thornton detecta un enfriamiento del avance. Las mujeres ocupan el 32,9% de los puestos de alta dirección en 2026 y el propio informe advierte de que, si el ritmo no cambia, la paridad no llegaría hasta 2051. En ese contexto regional, Europa es la única zona que evita el descenso este año, mientras otras regiones retroceden con más intensidad.
El estudio se apoya en el International Business Report (IBR), encuesta internacional realizada a altos directivos de empresas medianas de 31 países. Los datos que alimentan Women in Business 2026 proceden de entrevistas realizadas entre julio y septiembre de 2025. En España, la muestra fue de 400 empresas, combinando entrevistas online y telefónicas.
Isabel Perea, socia directora de Auditoría de Grant Thornton, resume el mensaje central del informe con una advertencia: “De nada sirve felicitarse por un 37% de mujeres en la dirección si los puestos de mayor relevancia, influencia y gestión como el de CEO, presidentas o socias siguen disminuyendo año tras año”. A su juicio, el verdadero termómetro está en la cúpula y en los procesos donde se reparte el poder. “Posicionar a mujeres en altos mandos provoca efectos muy deseables en la cadena valor de la empresa y de los proveedores”, añade, vinculando el avance en liderazgo femenino con impacto real en competitividad y ecosistema empresarial.
España retrocede, pero sigue comprometida
En el caso español, los datos reflejan un avance desigual. Por un lado, España se mantiene por encima de la UE y del dato global con un 37,3% de mujeres directivas. Por otro, encadena dos años de descenso desde el 40% atribuido a 2024, cae 1,1 puntos respecto al estudio anterior y sale del top 10 mundial, situándose en el puesto 14.
La señal más preocupante para Grant Thornton no es solo el porcentaje, sino el “cero” en algunas cúpulas: sube del 4,5% al 7,8% el número de empresas españolas que no tiene ninguna mujer en su comité directivo, alejándose de los estándares europeo y global.
Por su parte, Aurora Sanz, socia directora de Laboral de Grant Thornton, pone el foco en el origen del problema y en la solución de fondo: “Si las organizaciones han fortalecido la cantera de talento femenino desde las etapas iniciales, las probabilidades de que ese talento alcance posiciones de alta responsabilidad aumentan de manera estructural, consolidando avances que pueden ser más estables en el tiempo”. En su análisis, la igualdad no se sostiene solo con medidas en la cima, sino con una base sólida de desarrollo, promoción y continuidad que alimente los relevos y evite retrocesos.
La cúpula sigue siendo el territorio más desigual
El informe pone el foco en los puestos de mayor influencia. En solo tres años, las mujeres CEO en España caen diez puntos, del 28,5% al 18,5%. También retroceden las presidentas (3,5%) y las socias (4,4%), con una advertencia de fondo: estas cifras apenas han cambiado en una década, lo que sugiere un bloqueo estructural en la cima.
Donde sí aparece margen de tracción es en funciones clave que suelen alimentar la sucesión. Grant Thornton señala el avance de la dirección financiera (CFO), que sube al 38,5%, y la estabilidad de RRHH (46,8%), el cargo con más presencia femenina en España
La igualdad bajo el foco: crecimiento, talento e inversores
En paralelo al freno en la cúpula, el informe insiste en el impacto económico de acelerar políticas de igualdad. En el middle-market, el 92,7% cuenta con iniciativas de diversidad, equidad e inclusión y el 75,8% afirma mantener su compromiso con la igualdad de género. Entre las empresas que planean implantar nuevas medidas, el 73% registró en 2025 un crecimiento de ingresos superior al 5%, el 56,2% aumentó su plantilla por encima del 5% y el 48,8% elevó exportaciones también por encima del 5%.
Además, la igualdad ya no se queda dentro. Grant Thornton recoge presión desde el entorno profesional e institucional: en España, quienes más han pedido “pruebas” del compromiso han sido asesores externos (18,5%), administración pública (15,4%), reguladores (12,4%), asociaciones profesionales (12,4%) y potenciales inversores (12,2%).
El informe también subraya que a nivel global, el 91,9% de los directivos afirma tener en cuenta las iniciativas de igualdad al postularse a un nuevo puesto, y para dos de cada tres es una prioridad. En otras palabras, si una empresa no lo explica bien o no lo demuestra, compite cuesta arriba por los perfiles más cualificados.
Grant Thornton concluye que la clave ya no es “tener medidas”, sino hacer que funcionen allí donde se reparte la influencia: nombramientos, promociones y relevos. Si la igualdad no llega a la cima, la visibilidad se queda en una declaración de intenciones.












