
La crisis interna de Vox en la Región de Murcia no da tregua esta semana. El Grupo Parlamentario ha anunciado la expulsión de José Ángel Antelo como miembro del grupo en la Asamblea Regional y le ha reclamado que entregue el acta de diputado, después de que se negara a dejar la portavocía y el escaño.
“Hasta aquí hemos llegado”, ha afirmado el portavoz, tras asegurar que “la prudencia y la humildad deben regir todo comportamiento humano o, como decimos en la huerta, los trapos se lavan en casa". “Ya no podemos aguantar más la situación ante unas manifestaciones que ha hecho José Ángel Antelo sobre una supuesta falsificación de la firma”, ha hecho hincapié, añadiendo que “las manifestaciones relacionadas con el descontento con el partido, con nuestro presidente Santiago Abascal, no se corresponden con la realidad”.
El portavoz adjunto, Rubén Martínez Alpañez, también ha explicado que el grupo se reunió el martes para “valorar la situación” y que, por mayoría absoluta, acordó la expulsión. Según sus declaraciones, se pidió a Antelo que abandonara la portavocía y el acta, pero “la única respuesta” fue una negativa. En su comparecencia, resumió el escenario con un “hasta aquí hemos llegado”, al considerar “insostenible” la situación tras las declaraciones públicas de Antelo.
El detonante inmediato ha sido la denuncia de Antelo, exlíder orgánico de Vox en la Región, sobre una presunta suplantación de su firma digital en la tramitación del relevo de la portavocía. Antelo sostiene que no autorizó el uso de su certificado y ha deslizado la vía judicial.
Vox lo niega de forma tajante. Martínez Alpañez rechazó que se haya falsificado firma alguna y enmarcó el episodio en un problema de tramitación. Según explicó, se presentó un escrito “con el certificado del grupo parlamentario” y, posteriormente, otros escritos “alternativos” obligaron a la Mesa a rehacer la documentación del cambio de portavocía.
En paralelo, la Mesa de la Asamblea no dio trámite al primer escrito de relevo por defectos de forma y por no acreditar de manera válida la adopción formal de acuerdos, según la resolución conocida este miércoles. Esa decisión mantiene, de momento, el pulso abierto en el plano parlamentario mientras Vox tramita nuevos escritos.
El conflicto se enmarca en la fractura que estalló a finales de febrero, cuando la cúpula regional dimitió en bloque para forzar la salida de Antelo de la dirección autonómica del partido. Desde entonces, Antelo ha defendido que mantiene su escaño y ha cuestionado las decisiones de la dirección nacional.





