Domien De Ruyck, Gabriel Coloma, Miguel Ivorra y Teresa Cabezón - INDRAEscribano Mechanical & Engineering, Indra e Intersoft Electronics Services han firmado en Bruselas un memorando de entendimiento para comercializar en Bélgica una solución integrada, en un movimiento que refuerza la presencia de las tres compañías en uno de los mercados europeos más sensibles a la defensa aérea y a la protección de infraestructuras críticas. El acuerdo se rubricó en el marco de BEDEX, la feria de defensa que se celebra del 12 al 14 de marzo en la capital belga, sede además de instituciones clave de la UE y de la OTAN.
La alianza se centra en sistemas C-UAS, siglas con las que se identifica a las soluciones de detección, identificación, seguimiento y neutralización de drones. Según la información difundida por Indra, la oferta conjunta combinará la optrónica y las estaciones de armas de EM&E con la experiencia de la tecnológica española en radares y sistemas de mando y control, mientras que Intersoft aportará su conocimiento del mercado belga y su especialización en radares y tecnologías CNS. El objetivo es presentar una propuesta completa y adaptada a distintos escenarios operativos.
Bélgica se ha convertido en un mercado de interés para varios grupos europeos de defensa, tanto por su posición geográfica como por el actual ciclo de refuerzo militar en el continente. Indra ya había señalado en los últimos meses su voluntad de ganar peso en el país y había vinculado esa estrategia a la creciente demanda de sistemas antidrón, radares y soluciones de defensa aérea en Europa.
La firma con EM&E no nace de cero. Indra e Intersoft ya suscribieron en junio de 2025 un acuerdo de colaboración para reforzar su posición en el mercado europeo de radares militares y sistemas antidrón, con la posibilidad incluso de desplazar parte de la producción a la planta flamenca de la empresa belga. El nuevo memorando amplía ese eje industrial al incorporar a Escribano y sus capacidades en optrónica y neutralización cinética, lo que permite cerrar una oferta más amplia para clientes militares.
La operación se enmarca además en el discurso cada vez más repetido por la industria europea sobre autonomía estratégica. Las tres empresas presentan esta cooperación como una vía para ofrecer tecnología “soberana” y reducir dependencias externas en un segmento, el de la lucha antidrón, que ha ganado peso tras la guerra de Ucrania y la proliferación de amenazas híbridas. En esa línea, Indra viene defendiendo que Europa necesita acelerar la construcción de una arquitectura común de defensa aérea y antidrón, incluido el llamado “muro de drones” para proteger su flanco oriental.
El acuerdo anunciado en BEDEX no supone todavía una adjudicación concreta, pero sí dibuja una plataforma comercial e industrial para competir en Bélgica con una solución integrada y de sello europeo. En un momento en el que los programas de defensa se aceleran y las alianzas pesan casi tanto como la tecnología, el mensaje de las tres compañías es bastante transparente: llegar juntas para vender más y llegar antes.











