Foto: Javier BernalUn arranque de alta intensidad y supervivencia
El encuentro arrancó con una marcha más por parte del UCAM Murcia. El equipo se contagió rápidamente de la energía de Will Falk, quien saltó a la pista desde el quinteto inicial para cubrir la baja por lesión de Raieste y dar respiro a un Howard Sant-Roos que arrastraba molestias.
Con el paso de los minutos, la contienda se equilibró. El Gran Canaria logró tomar la iniciativa en el marcador, aprovechando un tramo en el que al conjunto universitario se le cerró el aro. Sin embargo, el ímpetu y la jerarquía de Sant-Roos mantuvieron a flote a los locales; sus buenas manos en defensa y su capacidad para dirigir al equipo permitieron que el primer cuarto concluyera con máxima igualdad (15-15).
Forrest asume los galones en el segundo cuarto
El guión cambió drásticamente en el segundo periodo, cuando apareció la magia de Forrest. El base desatascó la ofensiva murciana y lideró un contundente parcial de 9-2 que otorgó al UCAM su primera ventaja palpable del encuentro (24-17). Esta embestida local obligó al técnico visitante, Jaka Lakovic, a solicitar un tiempo muerto de urgencia para intentar frenar la sangría.
La pausa no alteró la dinámica. Con la misma fórmula —una defensa asfixiante y un Mike en estado de gracia—, la renta murciana siguió in crescendo hasta alcanzar los once puntos de diferencia (29-18). Tras un último triple del director de juego universitario, el conjunto claretiano logró reaccionar en los compases finales, logrando recortar distancias para dejar el luminoso en un abierto 37-30 de cara al paso por los vestuarios.
Tras el descanso, el equipo de Sito Alonso terminó de romper el encuentro alcanzando rentas superiores a los diez puntos, apoyado en una solidez defensiva marca de la casa. En este tramo, el protagonismo recayó sobre DeJulius, quien con canastas de puro talento individual dinamitó la resistencia amarilla para situar un contundente 65-48 en el electrónico previo al último cuarto. Con un baloncesto coral y una retaguardia inexpugnable, el UCAM puso la directa hacia una victoria cimentada en el esfuerzo colectivo y el brillo de sus individualidades.
Los últimos compases del choque subieron de temperatura cuando un Gran Canaria combativo, se negó a bajar los brazos y logró comprimir la diferencia por debajo de la barrera psicológica de los diez puntos. Sin embargo, el UCAM Murcia supo gestionar la presión gracias a la figura de un Kelan Martin en clara línea ascendente; el estadounidense se erigió en protagonista clave para sostener el intercambio de golpes y mantener a raya el intento de remontada visitante. Junto a él, la veteranía de Sant-Roos volvió a resultar providencial en los momentos de máxima tensión y se llevó el MVP del encuentro, con 25 créditos de valoración.
El alero no solo se multiplicó en tareas defensivas para frenar el ímpetu canario, sino que castigó desde el perímetro con tiros exteriores fundamentales que terminaron por sellar el triunfo. Fue el broche de oro a una actuación coral donde la resistencia física y el acierto en los momentos calientes permitieron al conjunto universitario amarrar una victoria de prestigio, la 15ª en el presente curso de Liga Endesa.











