Imagen de archivoEsta tarde, a partir de las 18:15 horas, el Real Murcia afronta una nueva y trascendental jornada liguera frente al Hércules CF en el estadio José Rico Pérez. El conjunto grana llega a la cita sumido en una de las crisis deportivas más severas de los últimos tiempos, buscando desesperadamente un punto de inflexión que cambie el rumbo de la temporada.
Una dinámica preocupante
La inestabilidad ha sido la tónica dominante en la entidad murcianista. Ni siquiera la llegada de Curro Torres, que se ha convertido en el tercer entrenador en pasar por el banquillo pimentonero este curso, ha conseguido, de momento, revertir la situación. Los números hablan por sí solos y reflejan la crudeza del momento. El equipo acumula más de dos meses sin ganar, son ya 9 jornadas consecutivas sin lograr sumar de tres puntos.
Baño de realidad en el vestuario
La situación clasificatoria ha obligado a cambiar drásticamente los objetivos iniciales del club. Atrás quedaron las aspiraciones más ambiciosas; ahora toca mirar hacia abajo. Así de contundente se mostró el capitán grana, Pedro León, durante su comparecencia en la sala de prensa este pasado viernes, donde reconoció abiertamente que el equipo lucha, única y exclusivamente, por mantener la categoría.
Novedades en el once y fidelidad en la grada
En el plano puramente deportivo, Curro Torres cuenta con una noticia positiva de cara a confeccionar la convocatoria. La única novedad con respecto al encuentro anterior es la vuelta de Joao Palmberg, quien regresa a la disciplina del equipo tras haber cumplido su periodo de sanción.
Pese al desolador panorama deportivo, si algo se mantiene intacto es el compromiso de la afición. Se espera un desplazamiento a tierras alicantinas, con mas de 500 seguidores murcianistas en las gradas del Rico Pérez. Una marea grana que, una vez más, intentará ser el jugador número doce para empujar a los suyos hacia una victoria vital para la supervivencia del equipo.










