Foto: Andrés MolinaLa baja de Sander Raieste, quien permanecerá alejado de las canchas durante más de un mes, abría una interrogante lógica en el esquema de Sito Alonso. Sin embargo, la respuesta no tardó en llegar y tiene nombre propio: Will Falk, que se reivindicó un día más, como el máximo exponente de los valores que definen al club universitario.
Un impacto inmediato desde la titularidad
Saliendo de inicio cuajó una actuación que fue mucho más allá de la estadística fría, aunque sus números hablan por sí solos. En 18 minutos de juego, Falk aportó 6 puntos, 7 rebotes y 2 tapones, convirtiéndose además en una auténtica pesadilla defensiva para Nico Brussino, una de las mayores amenazas del Dreamland Gran Canaria.
Lo que realmente decantó la balanza a su favor fue su fe innegociable. En un partido de alta intensidad, se multiplicó en las tareas más ingratas, como la lucha por los balones divididos, la protección del aro y una presencia física en el rebote que dio oxígeno al equipo en los momentos de mayor presión canaria.
El "sello" de Sito Alonso: "Él es UCAM Murcia"
Al finalizar el encuentro, el técnico madrileño no escatimó en elogios hacia su pupilo, dejando una de las frases más contundentes. Sito Alonso fue claro al definir la identidad del jugador: "Él es UCAM Murcia. Tiene todos los valores que necesitamos para jugar. Cuando no los tiene es un jugador de un estatus muy bajo; sin embargo, cuando los tiene, da un impulso al equipo que es vital".
Estas palabras subrayan la naturaleza de Will, un jugador cuyo talento está intrínsecamente ligado a su entrega. Para el cuerpo técnico, no es solo el reemplazo temporal para Raieste, sino el termómetro anímico del grupo.
Compromiso por encima del dolor
Su última actuación cobra aún más valor al conocerse que el jugador llegaba a la cita con molestias físicas en el tobillo. Lejos de buscar la protección o el descanso, el alero demostró una mentalidad de hierro. Sito Alonso destacó este compromiso de forma sencilla pero rotunda: “Lo importante es el querer, y él quiere”.
Con el estonio fuera de combate para las próximas semanas, dentro de la entidad confían ciegamente en el sueco, renovado este mismo curso hasta 2028, para mantener la competitividad en un calendario exigente, con la mira ya puesta en el choque frente a Manresa y la vuelta de los cuartos de final ante la Reggiana. Will Falk ha pasado de ser un jugador de rotación a ser el espejo donde se mira el equipo: trabajo, sacrificio y una voluntad inquebrantable de ganar.











