El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. - Fernando Sánchez - Europa PressEl ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, confía en que el Gobierno pueda aprobar esta misma semana el paquete de medidas para amortiguar el impacto económico de la crisis en Oriente Próximo, aunque sigue sin fijar una fecha concreta para su luz verde. El Ejecutivo no ha confirmado que el plan vaya a abordarse en el Consejo de Ministros de este martes, de modo que queda abierta la posibilidad de convocar una reunión extraordinaria si el texto se cierra en los próximos días.
Cuerpo ha insistido en que el Gobierno trabaja “con la mayor celeridad posible”, pero también con la voluntad de cerrar un paquete “con rigor” y con el mayor consenso posible tras la ronda de contactos abierta con los sectores más afectados. Esa negociación incluye reuniones con el campo, la pesca y la industria agroalimentaria, algunos de los ámbitos donde el encarecimiento de carburantes, fertilizantes y otros insumos empieza a apretar con más fuerza.
El diseño del plan mantiene, por ahora, un perímetro bastante claro. El Ejecutivo sigue inclinándose por medidas específicas y principalmente fiscales, con especial atención al campo y al transporte por carretera, dos sectores que el propio Gobierno ya ha identificado como especialmente expuestos a la subida del precio de los combustibles. Frente a eso, Cuerpo vuelve a alejar la posibilidad de repetir ayudas generalizadas como la bonificación de 20 céntimos por litro aplicada durante la crisis derivada de la guerra de Ucrania.
Tampoco ve necesario, de momento, abrir una rebaja amplia del IVA de los alimentos. El ministro sostiene que el impacto más intenso de la actual crisis se concentra ahora en la energía y en los carburantes, no todavía en una traslación generalizada al precio de la cesta de la compra. Aun así, deja la puerta abierta a ampliar el alcance del paquete si el conflicto se prolonga y se producen efectos de segunda ronda sobre la inflación alimentaria.
El Gobierno defiende además que ya ha reforzado la vigilancia sobre el mercado de los combustibles. Según Cuerpo, la CNMC y los ministerios de Economía y Transición Ecológica están monitorizando de forma estrecha la evolución de los precios en las más de 12.000 estaciones de servicio del país. Por ahora, el ministro asegura que no se ha detectado ninguna anomalía en la formación de precios, aunque advierte de que el seguimiento no solo servirá para vigilar las subidas, sino también para comprobar que las futuras bajadas del crudo acaben reflejándose en el surtidor.
Más allá del paquete coyuntural, Cuerpo ha vuelto a enmarcar la respuesta del Ejecutivo en una estrategia más amplia, con medidas estructurales ligadas a las energías renovables, la electrificación y la transición ecológica. La tesis del Gobierno es que esa menor dependencia de los combustibles fósiles funciona como una red de protección frente a crisis geopolíticas como la actual, aunque la urgencia inmediata siga estando en contener el golpe sobre los sectores más vulnerables.




