El presidente de la Asociación Patrimonio Santomera, el profesor de Geografía e Historia y arqueólogo, Miguel Pallarés - Edu Botella - Europa PressSantomera celebra esta semana la séptima edición de sus Jornadas de Patrimonio, una cita ya asentada en el calendario cultural del municipio que este año gira en torno a una idea con mucha carga histórica y territorial: la frontera. Bajo el título “Santomera y la frontera”, la propuesta vuelve a reunir al Ayuntamiento y a la Asociación Patrimonio Santomera con un objetivo compartido: divulgar la riqueza patrimonial del municipio desde una mirada rigurosa, pero también abierta al conjunto de la ciudadanía.
Las jornadas pretenden explorar cómo el concepto de frontera ha marcado y sigue marcando la relación de Santomera con su entorno desde distintos ángulos del conocimiento, entre ellos la geografía, la biología o la historia. Esa aproximación multidisciplinar encaja con el espíritu con el que nació este proyecto en marzo de 2019: convertir el patrimonio local en un espacio de reflexión, divulgación y producción de conocimiento, más allá de la simple celebración cultural.
La programación arrancará el viernes 20 de marzo a las 20.00 horas en el Salón de Actos de Santomera con la presentación del audiovisual “Mi frontera” y un encuentro con el escritor Manuel Moyano. La actividad continuará el sábado desde las 9.00 horas en la Casa del Huerto, donde se desarrollarán las ponencias y propuestas divulgativas previstas, antes de cerrar la jornada con la inauguración de una exposición de pintura de José Miguel Muñoz en el Centro Cultural Casa Grande.
El formato vuelve a combinar conferencias, actividades culturales y propuestas pensadas para públicos diversos, una fórmula que ha permitido consolidar estas jornadas como uno de los proyectos más estables de difusión patrimonial en el municipio. La propia Asociación Patrimonio Santomera explica que este encuentro no solo busca acercar estudios y materiales científicos a la población, sino también fomentar el interés por la investigación del entorno cercano y reforzar la valoración y protección del patrimonio de Santomera, El Siscar y La Matanza.
Más allá del programa de este fin de semana, las jornadas vuelven a subrayar que el patrimonio no es solo memoria o conservación, sino también una forma de leer el presente desde el territorio. Y en un municipio como Santomera, hablar de frontera no remite solo a un límite físico, sino también a un lugar de encuentro entre paisajes, relatos e identidades.











