Imagen de archivo del Parque de Floridablanca (Murcia)El comité de empresa del servicio de Parques y Jardines de Murcia ha denunciado la falta de respuesta del concejal responsable del área, José Guillén, a sus reiteradas peticiones de reunión para abordar la situación del contrato y las condiciones del servicio. Los representantes sindicales, integrados por CCOO, REDES, UGT y USO, aseguran que llevan meses intentando mantener un encuentro con el edil para conocer de primera mano el estado de la futura licitación y trasladarle las preocupaciones de la plantilla.
La protesta llega en un momento especialmente delicado para este servicio municipal. Según informaciones difundidas en las últimas semanas, el contrato de mantenimiento de Parques y Jardines finalizó el 30 de noviembre de 2022, agotó después su única prórroga anual y permanece desde noviembre de 2023 en situación de prórroga forzosa por tratarse de un servicio esencial. Esa circunstancia ya había sido denunciada públicamente tanto por el comité como por el PSOE en el Ayuntamiento de Murcia, que ha reclamado la licitación urgente del nuevo contrato.
El comité sostiene que esta falta de información está generando incertidumbre entre los trabajadores, que quieren saber en qué punto se encuentra la redacción del nuevo pliego y qué condiciones recogerá. Según explicó el presidente del comité, José David Gallego, los sindicatos tratan de reunirse con Guillén desde diciembre sin haber obtenido hasta ahora “ningún tipo de reunión o comunicación”.
Los representantes de la plantilla advierten además de que el bloqueo no es solo un problema político o administrativo, sino que tiene consecuencias laborales. El comité sostiene que la ausencia de un nuevo contrato impide despejar dudas sobre el futuro del servicio y dificulta la negociación con la empresa concesionaria, en un contexto en el que, según su versión, se han perdido complementos ligados al convenio nacional del sector. Esa valoración parte de la denuncia sindical y no consta, por ahora, una respuesta pública del Ayuntamiento a ese extremo.
Ante esta situación, los sindicatos ya barajan movilizaciones. El comité prevé celebrar asambleas para decidir posibles acciones de protesta, entre ellas concentraciones coincidiendo con el pleno municipal de marzo o medidas durante las próximas Fiestas de Primavera. Pese a ello, los representantes de los trabajadores insisten en que siguen priorizando una reunión con el concejal para evitar un conflicto que pueda trasladarse a la calle en unas fechas especialmente sensibles para la ciudad.
El conflicto se enmarca, además, en un debate más amplio sobre el estado del servicio. La oposición municipal ya había alertado en febrero del desgaste de un contrato que considera “caducado y desfasado”, mientras el comité pone ahora el foco en la falta de interlocución con el responsable político del área. El resultado es una doble presión sobre el Ayuntamiento: por el deterioro administrativo del contrato y por el creciente malestar de la plantilla










