Una sucursal del BBVA. - Ricardo Rubio - Europa Press - ArchivoBBVA Technology afrontará los próximos 19 y 20 de marzo una huelga de dos días convocada por CCOO en protesta por la política salarial de la compañía, en una cita que coincidirá además con la junta general de accionistas del banco. La convocatoria afecta a la filial tecnológica que agrupa desde 2023 a BBVA Next Technologies, BBVA IT España y Datio, y alcanza a cerca de 3.700 trabajadores, según las últimas cifras de plantilla disponibles.
El sindicato sostiene que una parte muy importante de los empleados arrastra una congelación salarial prolongada y denuncia que la política retributiva aplicada por la empresa no garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo. Según CCOO, alrededor del 50% de la plantilla tiene el sueldo congelado en la actualidad y durante este ejercicio esa situación alcanzará al 90% de los trabajadores.
La protesta se produce además en un contexto especialmente incómodo para la dirección del banco. BBVA cerró 2025 con un beneficio récord de 10.511 millones de euros, el mayor de su historia, mientras el consejo propondrá en la junta incrementos retributivos para la alta dirección, una combinación que CCOO ha utilizado como eje de su ofensiva sindical.
Entre sus reivindicaciones, el sindicato reclama la aplicación efectiva del incremento salarial pactado en convenio para el trienio 2025-2027, con subidas del 4% este año y del 3% en cada uno de los dos siguientes, además de su extensión a dietas, kilometraje y compensaciones por teletrabajo. También pide activar la cláusula de revisión ligada al IPC, evitar la absorción de trienios y establecer un sistema estable que blinde el poder adquisitivo de la plantilla a futuro.
Así, CCOO ha convocado movilizaciones en distintas ciudades para dar visibilidad al conflicto. Habrá concentraciones en Madrid y Barcelona el 19 de marzo y una nueva protesta en Bilbao el 20, coincidiendo con la celebración de la junta de accionistas de BBVA. Pese al endurecimiento del pulso, el sindicato mantiene formalmente abierta la puerta a negociar con la dirección de la empresa











