Guía estratégica de compra pública de innovación - CARMLa Comunidad Autónoma ha dado un nuevo paso en su estrategia de apoyo a la innovación empresarial con la publicación de una guía estratégica sobre compra pública de innovación (CPI), un instrumento con el que busca acercar esta fórmula de contratación a empresas, emprendedores y administraciones públicas. Elaborado por la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social, a través del Instituto de Fomento (Info), el documento pretende traducir a un lenguaje más operativo un procedimiento complejo, pero con creciente peso en las políticas públicas de innovación.
El documento repasa las distintas fases del proceso, desde el marco conceptual y normativo hasta las consultas preliminares al mercado, la elaboración de pliegos, la gestión contractual, la financiación o la protección de la propiedad intelectual e industrial. La guía parte de una premisa central: la compra pública de innovación no consiste solo en adquirir productos ya disponibles, sino en activar al mercado para que aporte soluciones nuevas o mejoradas a retos públicos concretos.
Más allá del enfoque jurídico, el documento plantea esta herramienta como una palanca de política económica. El director del Info, Joaquín Gómez, sostiene que este tipo de contratación permite convertir un procedimiento administrativo en un mecanismo de modernización económica, desarrollo tecnológico y mejora de los servicios públicos, al tiempo que abre oportunidades reales para el tejido empresarial.
La publicación de esta guía no llega aislada. Se inserta en una línea de trabajo que la Región de Murcia ya venía desarrollando para reforzar la compra pública innovadora, incluida la creación de la primera Unidad de Compra Pública Innovadora Regional y la participación del Info y TICBiomed en el proyecto europeo Prepare, financiado por Horizonte Europa y orientado a capacitar a los actores implicados y facilitar la implantación de estos procesos.
Con este movimiento, el Ejecutivo regional intenta reforzar, por un lado, que la innovación no quede encerrada en laboratorios o convocatorias de ayudas; por otro, que la contratación pública pueda convertirse en una vía de tracción para empresas con capacidad tecnológica, especialmente pymes y compañías emergentes que necesitan mercado, validación y un primer contrato que les permita crecer.












