Foto: La7El Comité ha impuesto un castigo severo que condiciona de lleno el tramo final de temporada del conjunto blanquiazul.
La sanción más visible afecta directamente al estadio. El Rubial será clausurado durante tres partidos, lo que implica que el Águilas jugará a puerta cerrada lo que resta de fase regular como local. En concreto, los encuentros ante Xerez Deportivo, Lorca Deportiva y Almería B se disputarán sin público.
Además, el club ha sido sancionado con una multa económica de 8.000 euros por el lanzamiento de objetos al terreno de juego. El acta recoge la caída de una botella de agua, una lata de cerveza y una moneda, hechos que obligaron a detener el partido durante varios minutos.
En el plano deportivo, también hay consecuencias importantes. Antonio Sánchez ha sido sancionado con cuatro partidos por un supuesto cabezazo con uso de fuerza excesiva, en una acción sin balón de por medio. Por su parte, Abenza y Yasser cumplirán un partido de sanción por acumulación de tarjetas. El banquillo tampoco queda al margen. Adrián Hernández ha sido sancionado con un encuentro por su expulsión durante el partido, aunque su situación no queda cerrada.
El técnico mantiene abierto un expediente disciplinario por los hechos posteriores en el túnel de vestuarios, donde se investiga una supuesta agresión al asistente. En esa misma línea, el presidente del club, Alfonso García, también se encuentra bajo investigación. Ambos casos forman parte de un procedimiento que sigue en curso y cuya resolución definitiva se conocerá en los próximos días. El origen de todas estas sanciones se encuentra en una tarde marcada por la tensión. A los incidentes en el estadio se suman los ocurridos tras el encuentro, incluyendo el lanzamiento de objetos contra el autobús del UCAM Murcia, que llegó a sufrir daños materiales.
El Comité ha mantenido un criterio firme, respaldando la presunción de veracidad del acta arbitral y calificando los hechos dentro de un contexto de gravedad, especialmente por el riesgo generado para los árbitros y el desarrollo del encuentro. Así, el derbi de El Rubial deja de ser solo un partido. Se convierte en un punto de inflexión. Porque en un Grupo IV donde cada detalle cuenta, las sanciones también compiten… y pueden acabar decidiendo una temporada.











