Marcos Ortuño, portavoz del ejecutivo autonómico.
El Gobierno regional ha impulsado la puesta en marcha de un conjunto de acciones dirigidas a paliar los efectos del conflicto en Oriente Medio en los sectores más afectados por la subida del precio de los carburantes y la electricidad, como pymes, autónomos, agricultores, ganaderos, pescadores, transportistas y empresas exportadoras, entre otros.
El Ejecutivo regional prevé movilizar inicialmente diez millones de euros con estas medidas, que actuarán como escudo económico y social para proteger a los más perjudicados y que se ampliarán en función de la evolución de la situación.
Las medidas previstas incluyen el fraccionamiento de tributos, líneas de crédito y un mecanismo extraordinario de anticipo de liquidez dirigido al tejido empresarial, así como el ‘Cheque Internacionalización’, una línea de ayudas a la internacionalización denominada ‘Make-Ayudas’, el refuerzo de los servicios de asesoramiento, promoción e informaciones a empresas, ayudas al autoconsumo y la eficiencia energética para pymes y el impulso de los Certificados de Ahorro Energético.
Así, la mejora de las condiciones de aplazamiento y fraccionamiento de tributos cedidos y otros ingresos autonómicos afectará, por ejemplo, al impuesto sobre trasmisiones y actos jurídicos documentados o al impuesto sobre sucesiones. En materia financiera, el Gobierno regional pondrá a disposición de pymes y autónomos una línea de crédito de dos millones de euros, ampliable hasta cuatro, dirigida a aquellos que se han visto afectados por la situación en Oriente Medio. Se trata de financiación 100% avalada y sin coste adicional para las empresas, canalizada a través del Instituto de Crédito y Finanzas de la Región de Murcia.
Por otra parte, a través del Instituto de Fomento se prevé la movilización de 2.550.000 euros mediante actuaciones como el ‘Cheque Internacionalización’ y las ayudas destinadas a las acciones promocionales o participación en ferias, además de activar otra línea de ayudas a la internacionalización denominada ‘Make-Ayudas’.
Igualmente, se contemplan ayudas al autoconsumo y eficiencia energética para pymes de los sectores industrial y terciario con actividad en la Región, especialmente aquellas con mayor exposición al coste energético, dotadas con 1,8 millones de euros para eficiencia energética y con 3,5 millones de euros para autoconsumo fotovoltaico.
También se reforzarán los servicios de asesoramiento, promoción e información a empresas y se impulsarán los Certificados de Ahorro Energético (CAE), un mecanismo que permite a las pymes convertir el ahorro energético en ingresos mediante la generación y venta de certificados en el mercado.





