Salida del Cristo de la Fe de Murcia.
El Cristo de Capuchinos no sale por la ventana: parte de San Francisco de Asís, como es tradición y, para levantarlo y dejarlo en vertical sobre el trono, se emplea un sistema de cuerdas y poleas, ya en el exterior del templo. En unos minutos, con maña y afecto, el Cristo de la Fe es alzado y comienza su procesión, la segunda de la Semana Santa murciana, la más importante para sus emocionados devotos.
La Cofradía de Santísimo Cristo de la Fe es muy joven. Se fundó, a iniciativa de un grupo de profesores del colegio San Buenaventura, el 1 de abril de 1999, por lo que, tal día como este Sábado de Pasión, es su 27 cumpleaños. Más de un cuarto de siglo de devoción.
La comitiva marrón, con 27 años de historia, partía de la iglesia de San Francisco de Asís, en la Circular. Dos pasos: Santa María de los Ángeles, de Yuste Navarro, y el Santísimo Cristo de la Fe, de Femández Dorrego. Salieron con el cielo nulo y los dedos cruzados debajo de los guantes.
La Madre De Dios, con la boca entreabierta en un gesto de dolor, pisaba flores blancas y rosas. Su hijo, detrás, agonizaba en un madero clavado en claveles rojos. Los estantes que los portan, todos con el rostro tapado, no dan caramelos, pero sí dan estampas. El público agradece el gesto y se arrima a ellos.




