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DEPORTES | REAL MURCIA

El Real Murcia gana en Sevilla y coge impulso en la tabla

Los granas suman una victoria por segunda jornada consecutiva para colocarse cinco puntos por encima del descenso

Jaime Nadal Domingo, 29 de Marzo de 2026 Tiempo de lectura:
Foto: Real MurciaFoto: Real Murcia

El Real Murcia cuajó una primera mitad en Sevilla que dejó un sabor agridulce. Los de Curro Torres fueron dueños y señores del esférico, mostrando una superioridad táctica evidente sobre el césped del Jesús Navas. El planteamiento pimentonero fue de autor, con matices muy interesantes que desarbolaron el sistema defensivo del filial hispalense. Óscar Gil actuó como un faro, incrustándose entre centrales para dar una salida limpia y clarividente, mientras los extremos abandonaban la cal para castigar por pasillos interiores, generando una superioridad numérica que el Sevilla Atlético no supo descifrar.


 

Sin embargo, a ese dominio abrumador le faltó el premio del gol. El conjunto grana pecó de falta de colmillo en los metros finales; sobró elaboración y faltó atrevimiento y eficacia en el remate para haber dejado el partido encarrilado antes del paso por vestuarios. Pese a que el fútbol lo puso el Murcia, la mordiente necesaria para mover el marcador no terminó de aparecer en un primer tiempo donde se jugó a lo que quiso el equipo murcianista, pero sin la contundencia necesaria en el área rival.

 

 

La gran mancha de este primer periodo, y lo que indignó a la parroquia murciana, fue la incomprensible decisión arbitral en el minuto 17. Flakus fue objeto de un penalti que pareció clamoroso a ojos de todos, una acción que tras ser revisada por el FVS (Football Video Support) quedó impune de forma sorprendente. La polémica fue a más cuando, al filo del descanso, el central sevillista Da Silva —protagonista de aquel derribo sobre el delantero grana— vio la cartulina amarilla en el minuto 44. De haberse aplicado el reglamento con justicia en la jugada inicial, el filial sevillista debería haber afrontado el resto del choque con un jugador menos y un penalti en contra.

 

 

En la parcela defensiva, el primer tiempo fue un ejercicio de solvencia. El Murcia apenas concedió nada, manteniendo a raya a un Sevilla Atlético que solo inquietó en un par de ocasiones aisladas por mediación de Álex Costa. El orden atrás permitió que el equipo volcara todo su esfuerzo en campo contrario, cerrando unos primeros 45 minutos de superioridad manifiesta en el juego, pero de injusticia manifiesta en el marcador y en el arbitraje.

 


Tras un primer tiempo de dominio estéril y polémica, el conjunto grana salió de vestuarios con una marcha más, decidido a que los puntos viajaran hacia la capital del Segura. La recompensa al buen juego llegó en el minuto 55. Una excelente internada de Jorquera por banda terminó en un centro medido al corazón del área, donde Flakus, con un testarazo inapelable, mandó el balón al fondo de las mallas. El gol no solo hacía justicia al marcador, sino que espoleó al Murcia y terminó de desquiciar al filial hispalense. Apenas dos minutos después del tanto, el fútbol puso a cada uno en su sitio. Aston Da Silva, el central que debió ser expulsado en el primer tiempo, vio ahora sí la segunda cartulina amarilla, dejando al Sevilla Atlético en inferioridad numérica para el resto del choque.


 

Gestión de mínimos para asegurar el botín

 

Con un hombre más y el marcador a favor, los hombres de Curro Torres buscaron con insistencia el segundo gol que cerrara definitivamente el partido. Sin embargo, ante la falta de acierto para ampliar la renta, el cuadro pimentonero optó por una gestión inteligente y pragmática en el tramo final. Los granas bajaron las pulsaciones al encuentro, priorizando la posesión del cuero y evitando cualquier riesgo innecesario que pudiera dar vida al rival. Fue una actitud prudente, quizás en exceso dada la superioridad numérica, pero efectiva.

 


Un salto de gigante en la clasificación

 

El pitido final certificó tres puntos balsámicos que valen su peso en oro. Gracias a este triunfo y al pinchazo del Tarazona frente al Eldense, el Real Murcia logra abrir una brecha de cinco puntos sobre los puestos de descenso, una distancia que aporta la tranquilidad necesaria para afrontar los próximos compromisos. El equipo no solo recupera la senda de la victoria por segunda jornada consecutiva sino que demuestra capacidad de reacción táctica y solvencia defensiva.

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