El nuevo vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, durante el acto de traspaso de carteras el pasado viernes en Madrid. EFE/MariscalEl vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha defendido su perfil dialogante en su primera gran entrevista tras asumir el nuevo cargo y ha dejado claro que no piensa cambiar de registro. “Voy a seguir tendiendo la mano, intentando llegar a acuerdos”, aseguró este domingo en La Vanguardia, donde reivindicó la moderación como una forma de hacer política y como una vía para dar estabilidad a las medidas del Ejecutivo.
Cuerpo explicó que ese tono no responde solo a una estrategia, sino también a su manera de entender la gestión pública. “Es como soy”, resumió, antes de añadir que esa es también la línea que le ha pedido mantener Pedro Sánchez: diálogo, búsqueda de entendimientos y una aproximación moderada incluso en un contexto político especialmente áspero. Para el nuevo vicepresidente, ese es el camino que permite que las decisiones “perduren en el tiempo” y se traduzcan en beneficios estables, conquistas sociales y avances en la modernización de la economía.
En la entrevista, Cuerpo repasó también la respuesta económica del Gobierno a la guerra en Oriente Medio y defendió el paquete de ayudas aprobado esta semana. Según explicó, el diseño de esas medidas parte de un “diálogo muy intenso con los sectores más afectados” y busca dirigirse allí “donde más se necesita”, con margen además para adaptarse a la evolución del conflicto si el impacto empeora en las próximas semanas.
Uno de los puntos en los que más quiso insistir fue en el control de la rebaja fiscal sobre los carburantes. Cuerpo aseguró que el Gobierno está haciendo un “seguimiento reforzado y pormenorizado” de los precios en las 12.700 estaciones de servicio del país y sostuvo que, apenas cinco días después de la entrada en vigor de las medidas, la bajada de impuestos ya se había trasladado “en un 90%” al precio final que pagan los ciudadanos.
El ministro descartó además un riesgo de desabastecimiento de carburantes en España y subrayó que el problema actual se mueve en el terreno de los precios, no en el de la seguridad de suministro. En ese sentido, recordó que las reservas subterráneas de gas están por encima de la media europea y defendió que la capacidad de refino del país ofrece una red de protección mayor que en crisis anteriores. “Estamos más preparados de lo que estábamos antes”, concluyó.







