Imagen del terreno quemado por el incendio declarado en Llano de Cabra (Totana), en las inmediaciones de Sierra Espuña - 1-1-2El incendio forestal declarado este domingo en el paraje del Llano de las Cabras, en el entorno de Sierra Espuña, quedó estabilizado al cierre de la jornada tras una intervención que se prolongó durante más de diez horas y que movilizó a un amplio dispositivo terrestre y aéreo. Las primeras estimaciones sitúan la superficie afectada en torno a las 400 hectáreas, en un fuego que se propagó con rapidez por las fuertes rachas de viento registradas en la zona.
El primer aviso llegó a las 11.42 horas, cuando el Centro de Coordinación de Emergencias 1-1-2 recibió más de un centenar de llamadas alertando del incendio. A partir de ahí se activó un operativo con bomberos del Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento de los parques de Lorca y Alhama-Totana, al que se sumaron brigadas forestales y medios aéreos de la Comunidad Autónoma.
La evolución del fuego obligó al Gobierno regional a elevar la emergencia al nivel 2 del Plan Infomur y a solicitar refuerzos extraordinarios. Sobre el terreno llegaron a trabajar más de 150 efectivos, con apoyo de cuatro helicópteros, mientras se pidió también la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de dos hidroaviones del Ministerio para la Transición Ecológica, aunque estos últimos quedaron condicionados por la situación del viento. El incendio llegó a presentar un frente activo de dos kilómetros.
Como medida preventiva, los servicios de emergencia evacuaron de la finca Caruana a un grupo scout formado por 80 menores y 14 monitores, además de una granja de vacas y otras explotaciones cercanas por riesgo de afección. No se han registrado daños personales, uno de los pocos alivios en una jornada especialmente complicada en el monte murciano.
El presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, se desplazó al Puesto de Mando Avanzado junto a los alcaldes de la zona y atribuyó parte de la mejora en la evolución del incendio a la bajada de la intensidad del viento a partir de la tarde. La Delegación del Gobierno, por su parte, subrayó la importancia de la coordinación entre administraciones en una emergencia de este calibre.
Con la estabilización del perímetro, la prioridad pasa ahora a consolidar la zona y evitar reproducciones. El incendio deja, en cualquier caso, una imagen dura en uno de los espacios naturales más emblemáticos de la Región y vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad del entorno forestal.



