Beatriz Sánchez del Álamo, concejal delegada de Turismo en el Ayuntamiento de Cartagena / MurciaEconomíaLa crisis interna de Vox en Cartagena suma un nuevo episodio. La concejala Beatriz Sánchez del Álamo ha anunciado su salida del partido, aunque continuará formando parte del equipo de gobierno municipal y mantendrá sus competencias en áreas como Nuevas Tecnologías, Administración Electrónica y Transparencia.
La edil pasa así a la condición de concejala no adscrita, siguiendo los pasos del que fuera primer teniente de alcalde, Diego Salinas, que abandonó la formación semanas atrás en un contexto similar.
Hoy he decidido dejar de ser afiliada de @vox_es.
La deriva del partido es absoluta y el trato que se le ha dado a los miembros es indigno.
Han dinamitado sus propios principios.
La cúpula ha convertido el partido en un auténtico despropósito.
Hasta aquÃ. No todo vale.â Beatriz Sanchez Del Alamo (@beasalamovox) April 1, 2026
En su salida, Sánchez del Álamo ha lanzado duras críticas contra la dirección del partido, al que acusa de haber sufrido una “deriva absoluta”, además de denunciar un “trato indigno” hacia sus miembros y la pérdida de los principios fundacionales de la formación.
La gobernabilidad se tambalea
La salida de la concejala tiene consecuencias directas sobre la estabilidad del Ayuntamiento de Cartagena. El gobierno local, liderado por el Partido Popular, alcanzaba la mayoría absoluta gracias al apoyo de los cuatro concejales de Vox. Sin embargo, tras estas rupturas, el grupo queda reducido y el equilibrio político depende ahora del respaldo de ediles que ya no forman parte del partido, aunque siguen integrados en el Ejecutivo. Así, esta situación abre un escenario de incertidumbre sobre la gobernabilidad del consistorio.
La salida de Sánchez del Álamo se produce en un momento de fuerte tensión interna en Vox a nivel regional, tras la dimisión en bloque de su dirección en Murcia y las sucesivas rupturas en distintos municipios.
En las últimas semanas, episodios similares se han registrado en localidades como Torre Pacheco, donde varios concejales han abandonado la formación denunciando presiones internas y discrepancias con la dirección.
En Cartagena, la crisis ya venía gestándose desde la salida de Diego Salinas, que dejó el partido alegando también una “deriva” incompatible con sus principios, lo que ya entonces puso en cuestión la estabilidad del gobierno municipal.











