Foto: Caesa CartagenaEl tramo decisivo de la temporada ya está aquí para el Caesa Cartagena. Al conjunto albinegro le restan siete auténticas finales para certificar su objetivo primordial: la permanencia. Sin embargo, el calendario que tiene por delante no invita a la relajación, configurando una recta final de campeonato no apta para cardíacos en la que el equipo deberá dar su mejor versión.
Un calendario de máxima exigencia
El camino hacia la salvación estará lleno de curvas peligrosas. De los siete encuentros que le restan al equipo dirigido por Roberto Blanco, cuatro de ellos serán frente a conjuntos que actualmente ocupan puestos de playoff. Esta estadística subraya la enorme dificultad técnica y física que el equipo cartagenero tendrá que afrontar semana tras semana para sumar las victorias necesarias.
Primera parada: Prueba de fuego en el Movistar Arena
El primer gran obstáculo de este particular 'Tourmalet' llegará de forma inminente. Este próximo Domingo de Resurrección, a las 11:30 horas, el Caesa Cartagena visitará el imponente Movistar Arena para medirse al Movistar Estudiantes.
El conjunto colegial, que actualmente marcha en la 6ª posición de la tabla, representa una de las salidas más complejas de toda la categoría. Se trata de una plantilla diseñada histórica y deportivamente con un único objetivo entre ceja y ceja: el ansiado ascenso a la Liga Endesa. Los hombres de Roberto Blanco tendrán que firmar un partido prácticamente perfecto para rascar un resultado positivo en la capital.
La meta final: El duelo clave frente al Tizona Burgos
Más allá de los exigentes compromisos ante los equipos de la zona alta, la permanencia pasará también por el barro de los duelos directos. El calendario ha querido que la competición se cierre con un enfrentamiento que podría ser a vida o muerte.
En la última jornada, fijada para el próximo 8 de mayo, el club albinegro viajará para enfrentarse al Tizona Burgos. Actualmente, el conjunto burgalés es un rival directo en la lucha por evitar el descenso, contando con una victoria menos que los cartageneros, aunque habiendo disputado un partido más.
El gran deseo de la parroquia albinegra, así como del propio cuerpo técnico, es llegar a esa cita en tierras burgalesas con los deberes ya hechos y la salvación matemática en el bolsillo. No obstante, dada la evidente dificultad de la hoja de ruta hasta esa fecha, el equipo es consciente de que cada posesión, cada cuarto y cada partido de estos siete restantes valdrá su peso en oro.







