Momento del desfile del Bando de la Huerta.
Murcia volvió a rendirse a la tradición, el color y la emoción con la celebración del Bando de la Huerta, uno de los días más emblemáticos de sus Fiestas de Primavera. Desde primeras horas de la mañana, miles de personas, ataviadas con el traje típico huertano, llenaron las calles de la ciudad en una jornada marcada por el ambiente festivo y el orgullo por las raíces.
El centro histórico se convirtió en un mosaico de barracas, peñas y grupos folclóricos que ofrecían a vecinos y visitantes productos tradicionales, música en directo y bailes regionales. El aroma de platos típicos, como las migas, los zarangollos o los paparajotes, se mezclaba con el sonido de parrandas y cuadrillas, creando una estampa difícil de olvidar.
El desfile del Bando, punto álgido de la jornada, recorrió las principales arterias de la ciudad con carrozas engalanadas, huertanos y huertanas luciendo bordados y refajos, y grupos que representaban escenas costumbristas de la vida en la huerta. A su paso, el público respondió con aplausos y vítores, consolidando una tradición que se transmite de generación en generación.
No faltaron tampoco las autoridades locales, que destacaron el valor cultural y turístico de esta celebración, capaz de atraer cada año a miles de visitantes y de proyectar la identidad murciana más allá de sus fronteras.
A pesar de la gran afluencia, la jornada transcurrió sin incidentes reseñables, gracias al dispositivo especial de seguridad y limpieza desplegado por el Ayuntamiento.
Con el Bando de la Huerta, Murcia reafirma su compromiso con sus tradiciones y su capacidad para convertirlas en una fiesta abierta, participativa y profundamente arraigada. Una celebración que, un año más, ha vuelto a demostrar que la huerta no es solo un paisaje, sino una forma de vida que sigue muy presente en el corazón de la ciudad.










