Imagen del encuentro de ida en Salónica.
Murcia se prepara para vivir una de esas noches que pueden marcar una época. El UCAM Murcia afronta las semifinales de la FIBA Europe Cup con la ambición de seguir haciendo historia en el panorama continental, pero enfrente tendrá a un rival de peso y tradición como el PAOK de Salónica, un clásico del baloncesto europeo que llega con argumentos de sobra para pelear por el billete a la final.
El conjunto universitario ha firmado una trayectoria sobresaliente en la competición. Sólido en defensa, intenso en el rebote y con una propuesta colectiva muy bien trabajada, el equipo murciano ha sabido imponerse en eliminatorias exigentes. Su fortaleza como local en el Palacio de los Deportes será uno de los factores clave en esta eliminatoria, donde el empuje de la afición puede inclinar la balanza.
En el plano individual, UCAM cuenta con referentes capaces de decidir partidos en momentos calientes, combinando experiencia y juventud. La dirección de juego y la capacidad anotadora exterior serán fundamentales para romper la defensa griega, tradicionalmente física y disciplinada.
Por su parte, el PAOK llega con el aval de su historia y un estilo reconocible: ritmo controlado, defensa intensa y gran capacidad para competir en escenarios complicados. El conjunto heleno ha demostrado a lo largo del torneo una gran solidez fuera de casa, lo que obliga al UCAM a no confiarse en ningún momento.
El duelo promete ser una batalla táctica en la que cada posesión contará. Controlar las pérdidas, dominar el rebote y gestionar los momentos de presión serán aspectos determinantes en una serie que se prevé igualada.
Con la final en el horizonte, ambos equipos saben que no hay margen de error. Murcia sueña en grande; PAOK quiere hacer valer su experiencia. Todo listo para una semifinal que promete emociones fuertes.










