La Región expone su modelo de cogobernanza y calidad turística en el Congreso Internacional del ICTESLa Región de Murcia ha aprovechado su participación en el VIII Congreso Internacional de Calidad y Sostenibilidad Turística para reivindicar un modelo de desarrollo turístico apoyado en la cogobernanza, la calidad y la sostenibilidad. El encuentro, organizado por el ICTES en el Palacio de Congresos de Córdoba, se celebra del 8 al 12 de abril y reúne a administraciones públicas, destinos y empresas en torno a los principales desafíos del sector.
En representación del Gobierno regional, la directora general de Competitividad y Calidad Turísticas, Eva Reverte, intervino este jueves en el panel dedicado a la “Co-gobernanza turística”, una de las sesiones incluidas en el programa técnico del congreso. La propia agenda oficial de la Comunidad recogía su participación en ese foro, en el que la Región ha querido proyectar una hoja de ruta basada en la cooperación entre administraciones, destinos y tejido empresarial.
Durante su intervención, Reverte defendió que “la cogobernanza no es una opción, es una necesidad para avanzar hacia un modelo turístico más competitivo, sostenible y de mayor calidad”, una idea con la que la Comunidad intenta situar la coordinación institucional como pieza central de su estrategia turística. El mensaje enlaza además con el propio enfoque del congreso, que este año ha reforzado su formato de diálogo entre expertos y administraciones para abordar retos comunes del sector.
La Región llega a esta cita con cifras que le permiten sostener ese discurso. Según los datos del CREM elaborados a partir de la estadística Frontur del INE, la Región de Murcia cerró 2025 con 1.211.595 turistas internacionales, un 5,9% más que en 2024 y por encima del crecimiento nacional, que fue del 3,3%.
A esa evolución se suman otros indicadores recientes del turismo extranjero. En los dos primeros meses de 2026, la estancia media de los visitantes internacionales en la Región se situó en 12,49 días, claramente por encima de la media nacional, mientras que el gasto alcanzó 187,9 millones de euros, también en niveles récord para ese periodo, según datos difundidos por la propia Comunidad.
El Ejecutivo autonómico vincula esa evolución con una política de ayudas y modernización de la oferta que combina varias líneas de actuación. Entre ellas figuran las subvenciones a entidades locales para modernizar y poner en valor infraestructuras turísticas con criterios de accesibilidad e inclusión, las ayudas a alojamientos turísticos privados para mejorar instalaciones y optar a una subida de categoría, y la nueva convocatoria para impulsar alojamientos turísticos en bodegas, dotada con 500.000 euros ampliables en otros 200.000.








