El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez con su homólogo chino, Xi Jinping, durante un encuentro el pasado año. EFE/EPA/Andrés Martínez CasaresPedro Sánchez inicia este viernes 10 de abril su desplazamiento a China, donde desarrollará una visita oficial hasta el 15 de abril con una doble intención. Por un lado, reforzar la relación política con Pekín y explorar nuevas oportunidades de inversión para España, especialmente en el terreno tecnológico e industrial. Antes de poner rumbo al país asiático, el presidente clausurará en CosmoCaixa Barcelona el European Pulse Forum 2026 y mantendrá un encuentro con el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné. Después de esa cita, según figura en la agenda oficial de Moncloa, viajará a la República Popular China.
La visita tendrá un valor político añadido. Aunque será la cuarta de Sánchez a China en otros tantos años, será la primera con carácter oficial, según ha explicado RTVE citando fuentes de Moncloa. El Gobierno chino confirmó el pasado 8 de abril que el viaje se desarrollará del 11 al 15 de abril, por invitación del primer ministro Li Qiang, y que durante la estancia el presidente español se reunirá también con Xi Jinping y con el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular, Zhao Leji.
La parte pública de la agenda en Pekín arrancará el lunes con una visita a la Universidad de Tsinghua, una de las instituciones académicas más prestigiosas del país, y continuará con actos en la Academia China de Ciencias y en la tecnológica Xiaomi. El Gobierno español sitúa ahí uno de los ejes del viaje: atraer inversión, estrechar vínculos en innovación y abrir espacio a proyectos ligados a la ciencia, la tecnología y la industria avanzada.
El martes Sánchez se verá con Xi Jinping y con Li Qiang, y está previsto que ambas partes impulsen acuerdos en ámbitos como la educación, la cultura, la innovación y la ciencia, además de mantener contactos con inversores chinos con potencial interés en España.
El viaje se produce en un momento internacional delicado. Moncloa enmarca la visita en una estrategia de diversificación de relaciones económicas y de refuerzo del vínculo entre China y la Unión Europea, mientras Pekín ha subrayado que quiere aprovechar la visita para “profundizar la confianza política mutua”, reforzar la cooperación y ampliar la coordinación multilateral. A la vez, el desplazamiento llega con la guerra en Oriente Medio aún muy presente, aunque ahora bajo una frágil tregua, y con las relaciones de España con Washington tensadas por su posición sobre Irán e Israel.
En ese tablero, el componente económico pesa mucho. Reuters resume que Madrid busca apuntalar sus lazos comerciales con la segunda economía del mundo. Sánchez viajará además acompañado por Begoña Gómez, invitada por las autoridades chinas en lo que será su primera presencia en este tipo de desplazamiento al país asiático durante los viajes del presidente.







