Vigilance y Cyberaid avanzarán en la ciberseguridad del sector financiero - CAIXABANKCaixaBank ha dado un nuevo paso en su estrategia de ciberseguridad al incorporarse a dos proyectos europeos de I+D dirigidos a reforzar la protección de infraestructuras críticas frente a amenazas cada vez más sofisticadas. Se trata de VIGILANCE y CyberAId, dos iniciativas financiadas en el marco europeo de digitalización que arrancaron en enero de 2026 y se extenderán hasta diciembre de 2028. Ambos programas comparten una misma ambición: pasar de los sistemas de defensa reactivos a plataformas capaces de anticipar riesgos, detectar anomalías y coordinar respuestas en tiempo real.
El movimiento no surge de la nada. La propia CaixaBank ya recoge en su presentación corporativa de cierre de 2025 que sigue participando en proyectos europeos de desarrollo de capacidades en ciberseguridad, entre ellos precisamente Cyberaid y Vigilance, dentro de una política de inversión continuada en este ámbito. En ese mismo documento, la entidad cifra en más de 90 millones de euros su presupuesto en seguridad de la información en 2025.
En el caso de VIGILANCE, el objetivo es desplegar una plataforma escalable y de alto grado de autonomía para la defensa digital de infraestructuras críticas, organismos públicos y empresas privadas. El proyecto se apoya en tecnologías como la inteligencia artificial adversarial, la IA generativa, blockchain y herramientas vinculadas a la computación cuántica, con la idea de reforzar la verificación continua, la detección de anomalías y la evaluación adaptativa de riesgos y vulnerabilidades. El consorcio busca, en definitiva, construir ecosistemas de seguridad menos dependientes de la reacción manual y más preparados para adaptarse solos a amenazas cambiantes.
CyberAId, por su parte, pone el foco en una infraestructura de ciberseguridad basada en IA agéntica orientada especialmente al sector financiero y a otros entornos industriales sensibles. Su planteamiento combina varios bloques: planos de referencia adaptados a las exigencias regulatorias y tecnológicas de las finanzas, gestión proactiva de vulnerabilidades, monitorización en tiempo real y capacidades avanzadas de respuesta e informes automatizados ante incidentes. Entre las herramientas previstas figuran pruebas de penetración impulsadas por IA, mecanismos criptográficos resistentes a ataques cuánticos y sistemas de análisis contextual apoyados en modelos avanzados de lenguaje.
La entidad financiera enmarca su participación en estos consorcios como una forma de reforzar tanto su propia protección como la del ecosistema bancario europeo. En la información difundida este viernes, CaixaBank sostiene que estos proyectos “reafirman” su papel en el avance hacia una soberanía digital europea, una idea cada vez más presente en Bruselas ante el aumento de la presión geopolítica y de los riesgos sobre servicios esenciales. La Comisión Europea, a través de HaDEA, viene subrayando precisamente que la ciberseguridad se ha convertido en una cuestión estratégica para proteger la economía, los servicios básicos y la autonomía tecnológica de la Unión.
Además, el sector financiero figura entre los más expuestos a incidentes de alto impacto, tanto por el volumen de operaciones como por la criticidad de sus sistemas. Por eso su presencia en estos dos proyectos no es solo una apuesta de imagen ni un ejercicio de laboratorio.











