Carlos Alcaraz durante un partido en Montecarlo.
Carlos Alcaraz sigue avanzando rondas y ya está en cuartos de final del Masters 1.000 de Montecarlo, pese a dejar algunas dudas en su duelo con Tomas Etcheverry. Ante el argentino cedió un set y no estuvo cómodo con el revés, conversando con su técnico Samu López en numerosas ocasiones durante el encuentro.
El nivel sube de forma considerable en el próximo partido, pues se ve las caras con Alexander Bublik, que vive en el último año el mejor momento de su carrera, instalado en puestos de privilegio en el ranking (actualmente el 11º, pero muchas semanas dentro del top-10) y dejando claro que se le da bien la tierra batida.
No en vano, en 2025 sumó tres victorias en Madrid y alcanzó los cuartos de final en Roland-Garros venciendo a especialistas como Álex de Miñaur. Incluso después de la gira de hierba ganó dos títulos en arcilla, en Gstaad y Kitzbuhel. En Montecarlo ha tumbado a Monfils y Lehecka sin ceder un set.
El partido para Alcaraz es clave: en caso de ganar a Bublik, obligará a Sinner a ser como mínimo finalista para arrebatarle el número uno. Y ya sabrá el resultado del italiano, pues jugará justo antes.
Lo que está claro es que el espectáculo está asegurado. Alcaraz y Bublik son dos de los jugadores más vistosos del circuito, y ambos muy dados a las dejadas. El propio murciano dijo en los micrófonos de ATP tras su triunfo ante Echeverry que aceptaba el reto del kazajo.










