Cientos de empleados de Sabic se manifiestan a las puertas del Ayuntamiento de Cartagena (Podemos Región de Murcia).
Las calles de Cartagena han vuelto a convertirse este viernes en un clamor colectivo en defensa del empleo industrial. Cientos de trabajadores de la planta de Sabic, junto a familiares, compañeros de la industria auxiliar y vecinos, han protagonizado una nueva jornada de movilización marcada por la unidad, la preocupación y la firmeza.
La manifestación ha recorrido el eje central de la ciudad en un ambiente reivindicativo pero también cargado de emoción. Pancartas con lemas como “No al cierre” o “Sabic no se vende, Cartagena se defiende” han acompañado una marcha en la que los asistentes han hecho visible su rechazo a la incertidumbre sobre el futuro de la planta y el temor a una pérdida masiva de empleo.
La protesta se enmarca en un calendario de movilizaciones que se ha intensificado en las últimas semanas tras el anuncio del posible cierre de la planta Lexan 1 y su venta a un fondo inversor. Una situación que, según el comité de empresa, pone en riesgo no solo a la plantilla directa, sino a todo el tejido industrial vinculado.
Las cifras que manejan los trabajadores reflejan la magnitud del problema: varios cientos de empleos directos y miles de puestos indirectos podrían verse afectados.
Entre la incertidumbre y la presión
La movilización de hoy refleja un clima creciente de tensión laboral. Los trabajadores denuncian falta de información clara sobre el proceso de venta y temen que la operación desemboque en un cierre progresivo de la actividad.
Al mismo tiempo, el comité de empresa mantiene abiertas varias vías de presión: desde huelgas hasta nuevas protestas si no se producen avances en las negociaciones. El objetivo, insisten, es doble: evitar el cierre o, en su defecto, garantizar alternativas laborales dignas para la plantilla.




