La Unión Europea celebrará el próximo 21 de abril una videoconferencia de ministros de Transportes para analizar el efecto que los últimos acontecimientos geopolíticos en Oriente Próximo pueden tener sobre el sector. La reunión aparece ya en la agenda oficial del Consejo de la UE, bajo presidencia semestral de Chipre, con una formulación deliberadamente amplia, aunque el trasfondo inmediato es la crisis abierta en torno al estrecho de Ormuz y sus derivadas sobre energía, logística y movilidad.
Fuentes europeas apuntan a que el objetivo del encuentro será avanzar en el intercambio de ideas sobre coordinación y posibles medidas de respuesta para el transporte europeo frente a la actual crisis regional. Por ahora no se han detallado propuestas concretas, pero la convocatoria llega en un momento de creciente inquietud por el encarecimiento de la energía y por el efecto que un bloqueo prolongado puede tener en las cadenas de suministro.
La presión más inmediata se está notando en la aviación. ACI Europe, la división europea del Consejo Internacional de Aeropuertos, ha pedido a la Comisión Europea que supervise la situación y actúe con antelación si el tránsito por Ormuz no se reanuda de forma “significativa y estable” en un plazo de tres semanas. En una carta remitida a los comisarios Apostolos Tzitzikostas y Dan Jorgensen, la organización advierte de que el sector puede enfrentarse a problemas generalizados de suministro de combustible justo a las puertas de la temporada alta turística.
Por otro lado, Reuters informó esta semana de una escasez temporal de queroseno en cuatro aeropuertos italianos, Linate, Venecia, Treviso y Bolonia, que tuvo que ser resuelta con proveedores alternativos. Las operaciones no llegaron a cancelarse, pero el episodio sirvió para mostrar hasta qué punto el sistema empieza a tensionarse cuando fallan los flujos logísticos habituales. Además, Europa importó el año pasado más de la mitad de su combustible de aviación desde Oriente Próximo, según datos citados por la agencia.
En paralelo, la propia Comisión Europea ya ha activado foros técnicos para evaluar el impacto energético del conflicto. Según Reuters, los grupos europeos de coordinación del petróleo y del gas se han reunido esta semana para estudiar una “caja de herramientas” que permita amortiguar la subida de precios y las interrupciones en el suministro.
La reunión del 21 de abril servirá, por tanto, para medir por un lado, el alcance real del impacto sobre el transporte europeo y la capacidad de la UE para responder de forma coordinada si la crisis se prolonga. En juego no está solo el tráfico aéreo, sino también la credibilidad de la respuesta europea ante una perturbación que mezcla guerra, energía y movilidad.






