Imagen de archivo.El arranque de la negociación formal de un nuevo marco para las subidas salariales y las condiciones laborales, el denominado AENC, sigue estancado ante las diferencias de patronal y sindicatos sobre los temas que deben abordarse en un contexto marcado por la inestabilidad.
Con el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) vencido desde diciembre del año pasado, patronal y sindicatos aún no se han sentado a la mesa para pactar un nuevo AENC que sirva de referencia para la negociación de los convenios colectivos ya abiertos y para los que toque renovar en 2026.
Y aunque las partes reconocen contactos informales, parece complicado que la negociaciones formales arranquen de forma inminente, ya no solo por las habituales posturas alejadas en temas salariales sino por la definición del perímetro de aspectos que deben abordarse.
La urgencia para comenzar a negociar el VI AENC adquiere importancia teniendo en cuenta que los salarios ya estaban en marzo perdiendo poder adquisitivo ante el primer repunte de la inflación por las consecuencias del conflicto en Oriente Medio y en ausencia de esa recomendación pactada por patronal y sindicatos.
También porque la CEOE afrontará este próximo otoño su proceso electoral, en el que aún se desconoce si habrá más candidatos a la presidencia, además de Antonio Garamendi, que optará a la reelección, pero que inevitablemente paralizará las negociaciones abiertas al menos unos meses.
La eventual apertura de las negociaciones llega además en un contexto político y, sobre todo, económico, inestable con un impredecible impacto del conflicto en Oriente Medio en la economía.





