
Imagina que para poder hablar con un amigo no tengas WhatsApp ni llamadas telefónicas; solo cartas. Eso es lo que pasaba hasta hace unas décadas, o en el mundo de Harry Potter.
Las cartas tardaban un tiempo en llegar y, para nosotros en la actualidad, ese sistema de comunicación es arcaico y lento.
Los bancos usan un sistema igual de lento y arcaico para las transferencias internacionales. Se llama el sistema SWIFT. Y es, exactamente, un sistema de “cartas” que tardan horas en enviarse entre distintos países y retrasan las transferencias. Por eso, cuando haces una transferencia a otro país, tarda al menos 48 horas en llegar.
Hugo Pino es un programador de 22 años que empezó a estudiar Ingeniería Informática en la Universidad de Murcia. Las clases eran buenas, pero Hugo siempre pensaba que faltaba algo.
En su tiempo libre lo único que hacía era programar y aprender sobre criptomonedas. Pero no lo hacía como un criptobro, que piensa en gráficos y análisis técnico, sino que estaba interesado en todo lo que rodea a la programación dentro de ese mundo: la criptografía, los lenguajes de programación y cómo funciona y se mueve el dinero.
Tras varios trimestres estudiando, Hugo se dio cuenta de algo: quien quiere cazar dos conejos, no acaba cazando ninguno. Aunque en la universidad aprendía cosas interesantes, como el funcionamiento de un compilador, el mercado demandaba otras habilidades muy diferentes.
Así que dejó la universidad y siguió potenciando sus habilidades como programador. Gracias a ello se mudó a Dubái y obtuvo la residencia con una golden visa. El gobierno de los Emiratos Árabes Unidos ofrece golden visas a personas que tienen talentos y habilidades excepcionales.
En Dubái siguió aprendiendo sobre programación y banca. Aprender sobre la banca le enseñó algo: los bancos usan tecnología de hace 50 años. Es el mismo sistema que se usa desde el final de la Segunda Guerra Mundial y es lento y caro.
Otra cosa que aprendió en Dubái es cómo funciona en profundidad la tecnología blockchain. Hugo piensa que las criptos son mucho más que especulación, pero tienen un inconveniente: son difíciles de usar. Así que Hugo pensó: «¿Por qué no juntar lo mejor de los dos mundos?». Así fue como nació la idea de crear un banco: Zeno Bank.
Hugo cree que la solución está en una combinación de ambos mundos: la rapidez de las criptos junto a la seguridad de los bancos. Zeno Bank ahora mismo funciona como pasarela de pagos para que los negocios puedan aceptar criptomonedas fácilmente sin tener que poseer grandes conocimientos. Hugo tiene la plena convicción de que Zeno Bank acabará siendo un banco de verdad.
Los bancos tradicionales están controlados por lobbies. Fundar un banco tiene una barrera de entrada tan alta que muy pocos pueden hacerlo.
Como para crear un banco no hay manuales, Hugo documenta todo el proceso en su canal de YouTube: desde el nacimiento del dinero y del sistema SWIFT, hasta el funcionamiento técnico de su pasarela de pagos.
Para Hugo solo hay un camino: la obsesión y el trabajo duro. Él piensa que los genios no existen, o que son muy pocos, y que la mayoría de personas que tienen éxito en la vida lo han logrado porque no hacen otra cosa; empiezan a desarrollar una habilidad que el mercado paga y perfeccionan esa habilidad durante años.

