El portavoz del grupo parlamentario Vox, Rubén Martínez Alpañez - VOXVox ha movido ficha en la Asamblea Regional y ha ofrecido al Partido Popular una reunión para intentar cerrar una Ley de Vivienda en la Región de Murcia. El portavoz parlamentario de la formación, Rubén Martínez Alpañez, lanzó la propuesta durante la sesión plenaria y emplazó al PP a sentarse el próximo lunes en un encuentro “con luz y taquígrafos”, con la intención de que la nueva normativa pueda aprobarse en la primera semana de mayo.
La respuesta del PP fue inmediata. El portavoz popular, Joaquín Segado, recogió el guante en el propio Parlamento y aseguró que su grupo no tiene “ningún inconveniente” en celebrar esa reunión, “el lunes o mañana si hace falta”. Segado recordó además que ambos partidos ya han mantenido seis reuniones sobre este asunto y reprochó a Vox que, tras el último encuentro, el PP lleve semanas esperando una contestación.
La propuesta de Vox se produce en un contexto de plena descomposición interna para la formación, marcado por la ruptura interna en su grupo parlamentario. Ya fuera del debate sobre vivienda, Martínez Alpañez cargó duramente contra José Ángel Antelo y Virginia Martínez, a quienes acusó de haber “traicionado la voluntad de los ciudadanos de la Región de Murcia” y, en especial, la de los votantes de Vox. El portavoz calificó la situación de “transfuguismo puro y duro” y defendió que quien abandona el proyecto político con el que obtuvo el acta debería renunciar también a ella.
En su comparecencia ante los medios, Martínez Alpañez insistió en que Vox está “más fuerte que nunca” y sostuvo que quienes han abandonado el partido “predican mucho pero no practican nada”. También cuestionó la labor parlamentaria de Antelo y Martínez, a quienes reprochó falta de contundencia política y escasa dedicación institucional.
El portavoz se pronunció además sobre la posibilidad de una moción de censura en Cartagena, una hipótesis que rechazó de plano. Aseguró que Vox no ha participado en ninguna negociación de ese tipo y negó haberse sentado con ningún partido para hablar de esa opción, especialmente con el PSOE o con otras formaciones de la oposición. “Vox no se va a sentar a hacerse una moción de censura a sí mismo”, afirmó.
La oferta para negociar la Ley de Vivienda deja así una imagen peculiar, ya que mientras Vox intenta exhibir iniciativa parlamentaria y disposición a pactar con el PP, el partido sigue inmerso en una crisis interna que condiciona cada movimiento.





