Foto: ElPozo MurciaNo fue el domingo soñado para ElPozo Murcia Costa Cálida, pero al menos salvó los muebles en una salida que se tornó en pesadilla durante los primeros veinte minutos. El conjunto charcutero firmó tablas (3-3) ante un Ribera Navarra que, pese a su condición de colista, tuteó al gigante y le obligó a una remontada agónica en el tramo final.
Un inicio para el olvido
El encuentro se torció pronto para los intereses de Josan González. Antes de que ElPozo pudiera asentarse, el ucraniano Mykytiuk ya había batido a Edu Sousa tras una asistencia de Pablo Otero. Aunque la respuesta fue inmediata —gracias a un sutil taconazo de Dener a disparo de César Velasco—, la sensación de inseguridad no abandonó a los visitantes.
ElPozo se cargó de faltas demasiado pronto (cinco cuando aún restaban diez minutos para el descanso) y el Ribera Navarra lo olió. Primero Fabinho, castigando un error en la salida de balón, y después Pablo Otero con un misil lejano, pusieron un 3-1 en el luminoso que dejaba a los murcianos contra las cuerdas al paso por vestuarios.
Marcel y Bebe lideran la insurgencia
Tras la reanudación, el guion parecía no querer cambiar, con el equipo de Josan espeso, que no encontraba la rendija en el muro de los de Juanito. Sin embargo, en esta liga el talento individual suele ser el desatascador oficial. Apareció Marcel para fabricarse un gol de bandera: cabalgada por el interior, amago para sentar al defensa y latigazo a la red. Sin tiempo para que el pabellón asimilara el golpe, llegó el zarpazo definitivo. En una triangulación perfecta iniciada por Rafa Santos, Marcel sirvió en bandeja el balón para que Bebe, llegando desde atrás, fusilara de primeras y pusiera el 3-3 definitivo.
Aunque los últimos minutos fueron un asedio grana en busca de la victoria total, el marcador no se movió. ElPozo rescata un punto de casta, pero se marcha de Navarra con deberes: recuperar esa identidad competitiva que le permita no sufrir ante rivales de la zona baja en esta recta final de la temporada.










