Foto: FC CartagenaEn un Nuevo Pepico Amat que rugió con la épica del líder, el equipo de Íñigo Vélez saboreó la gloria durante 72 minutos, pero terminó derrumbándose en un tramo final fatídico. Lo que parecía un golpe de autoridad para entrar en playoff se convirtió en una derrota dolorosa (2-1) que aleja a los albinegros a cuatro puntos de la zona de promoción.
Imanol Baz silencia el Pepico Amat
El Cartagena, hoy vestido íntegramente de blanco, saltó al césped con la personalidad que le ha imprimido Íñigo Vélez. Pese a las novedades en los laterales con Dani Perejón y Nil Jiménez, el equipo no perdió su orden y golpeó primero. En el minuto 11, tras un córner botado por De Blasis, Imanol Baz cazó un rechace del meta Ramón Vila para, con la pierna izquierda, mandar el balón a la red y subir el 0-1 al marcador.
El gol descolocó al líder y el Efesé olió la sangre. Con un Aridane imperial en el corte y un centro del campo bien posicionado con Fidalgo, los cartageneristas tuvieron ocasiones para sentenciar. Chiki no llegó por milímetros a un centro de Perejón e Imanol Baz estuvo a punto de firmar un doblete histórico en otro saque de esquina, pero esta vez no acertó ante Vila. El Eldense solo inquietó antes del descanso con un tiro de Borja Calvo que Aridane salvó providencialmente.
De perdonar la sentencia al colapso final
La segunda mitad arrancó con el mismo guion, un Cartagena serio que pudo matar el partido en el minuto 51, cuando Chiki cabeceó alto un servicio medido de Perejón. Los minutos pasaban y el entramado defensivo de Vélez frustraba a los de Claudio Barragán, que no encontraban fisuras en el muro blanco.
Sin embargo, el fútbol es caprichoso y castigó la falta de contundencia en el área rival. En el minuto 83, en una acción aislada, Nacho Quintana soltó un disparo que tropezó en Imanol Baz; el rebote desvió la trayectoria, dejando vendido a un Lucho García que ya tenía el tiro controlado. El 1-1 fue un mazazo psicológico del que el Efesé no supo recuperarse.
El empate envalentonó al Eldense, que se volcó sobre la meta cartagenera. En el 89, el poste evitó el gol de Álex Serra, pero el aviso no fue suficiente. Ya en el tiempo de descuento (minuto 92), un error en la salida de balón albinegra permitió un robo letal de los locales, Manu Molina progresó y sirvió el pase de la muerte para que Hugo Alba, libre de marca, fusilara a Lucho García desatando la locura en Elda.










