Universidad de Murcia.La Universidad de Murcia afronta este martes 21 de abril una de las citas más decisivas de su calendario institucional: la elección de su nuevo rector o rectora, en un proceso que se presenta como uno de los más abiertos y competitivos de los últimos años.
Más de 32.000 miembros de la comunidad universitaria —entre personal docente e investigador, personal técnico y administrativo, y estudiantes— están llamados a participar en una jornada electoral que definirá el rumbo de la institución para los próximos años.
La votación, que constituye la primera vuelta del proceso, se desarrollará en decenas de mesas repartidas por los distintos campus, bajo un sistema de voto ponderado en el que el profesorado permanente tiene el mayor peso en el resultado final. En caso de que ninguna candidatura alcance la mayoría absoluta, la comunidad universitaria volverá a las urnas el próximo 28 de abril.
Cinco aspirantes concurren a estos comicios: Juan Samuel Baixauli Soler, María Senena Corbalán García, Francisco Guillermo Díaz Baños, Alfonsa García Ayala y Alicia María Rubio Bañón. La pluralidad de candidaturas refleja un escenario de alta participación y diversidad de propuestas, en contraste con anteriores procesos con menor competencia.
La campaña electoral, que se ha desarrollado durante las últimas semanas, no ha estado exenta de polémicas. Algunas candidaturas han denunciado posibles irregularidades en el voto anticipado y situaciones controvertidas durante actos públicos, lo que ha intensificado el debate sobre la transparencia y las garantías del proceso.
Estas elecciones suponen además un punto de inflexión para la universidad, ya que serán las primeras tras la adaptación a la nueva normativa estatal, que establece un mandato único de seis años para el rector o rectora.
El actual rector, José Luján Alcaraz, no opta a la reelección tras cumplir su etapa al frente de la institución, lo que abre un nuevo ciclo en la gobernanza universitaria.
La jornada del 21 de abril se presenta, así, como un momento clave no solo para elegir liderazgo, sino para definir el modelo de universidad que marcará el futuro inmediato de la Región de Murcia: una decisión colectiva en la que convergen docencia, investigación, gestión y compromiso social.




