Imagen de archivoEn un emotivo acto marcado por el sentido de pertenencia y la urgencia competitiva, Manuel Sánchez Breis ha sido presentado oficialmente como nuevo director deportivo del Real Murcia. El dirigente murciano toma las riendas del área deportiva con un mensaje claro: es momento de dejar atrás los miedos, unirse como club y asegurar la salvación en el tramo final de la temporada.
Un sueño cumplido y un reto mayúsculo
Esta oportunidad trasciende lo estrictamente profesional. "Para un murciano como yo, que he seguido al Real Murcia desde pequeño, tener esta oportunidad es algo que me llena de ilusión y responsabilidad", confesó ante los medios. El nuevo responsable deportivo no ocultó el peso del cargo, definiéndolo como "el proyecto de mi vida" y afirmando con rotundidad que no puede fallar.
Asimismo, quiso dedicar sus primeras palabras a la directiva, mostrando su agradecimiento público al presidente de la entidad: "Agradecer a todos, especialmente a Felipe, que es la persona que ha confiado en mí y ha demostrado valentía con mi fichaje. Estoy convencido de que vamos a tener años de éxitos en las próximas temporadas".
Empatía con la grada y baño de realidad
Consciente del exigente entorno que rodea al club, Sánchez Breis se dirigió directamente a una afición herida. Recordó que él mismo ha ocupado una butaca en el estadio y comprende perfectamente la frustración de las derrotas. Sin embargo, hizo un llamamiento al pragmatismo: "No es momento de mensajes, sino de victorias. Es lo que quiere la afición, los necesitamos de nuestro lado".
El director deportivo quiso poner los pies en el suelo respecto a la categoría en la que milita el club. Advirtió que, aunque el Real Murcia tiene "exigencias de Primera División, la realidad es que estamos en Primera RFEF". En un ejercicio de honestidad, subrayó que el fútbol es "muy caprichoso" y que nadie puede prometer ascensos de la noche a la mañana cuando las cosas no salen, señalando que "el secreto es estar unidos".
Objetivo inmediato: cinco finales
Lejos de centrarse exclusivamente en la planificación a largo plazo, el murciano dejó claro que la urgencia manda. Su único objetivo en este momento es que el equipo "se salve en estas cinco jornadas" y recupere su mejor versión, olvidándose de los miedos acumulados durante el año.
Su hoja de ruta a corto plazo es frenética: presentarse a la plantilla de inmediato, trasladar un mensaje de confianza y viajar a Barcelona con la única meta de traerse los tres puntos. "Son jugadores que están sobradamente capacitados para estar más arriba. No están dando su mejor rendimiento, pero estoy seguro de que acabaremos con una sonrisa", afirmó, mostrando un respaldo total al vestuario actual.
En esta misma línea de respeto y concentración en el presente, ratificó a Curro en el banquillo, recordando que es el entrenador actual y que su misión debe centrarse única y exclusivamente en los cinco partidos que restan. Ya habrá tiempo, matizó, "para trabajar" de cara al futuro.
La filosofía que viene: equilibrio, ilusión y cantera
Mirando de reojo a la próxima campaña, Manuel esbozó las líneas maestras de lo que será su proyecto deportivo. Para él, la figura del entrenador es vital y prioriza construir una "plantilla muy compensada" por encima de acumular grandes nombres. El requisito indispensable: "Que vengan al Real Murcia con ilusión".
Finalmente, tuvo palabras de reconocimiento para las bases del club. Destacó el buen hacer de Pedro Asensio en la cantera y dejó un aviso a navegantes que ilusionará a los más jóvenes: "Los jóvenes estarán si lo merecen. Están dando un paso adelante y dando la cara cuando las cosas van mal".
Manuel Sánchez Breis inicia así su andadura en el Estadio Enrique Roca. Un camino que arranca con el reloj en contra, pero con la convicción inquebrantable de quien llega a su casa dispuesto a devolver al Real Murcia al lugar que por historia —y por masa social— le corresponde.











